Excursión del CER por el corazón de la Sierra de Sis

0
524

 

 

La falta de nieve general en el espacio pirenaico obligó al Centro Excursionista de Ribagorza, CER, a suspender la prevista excursión de raquetas por el valle de Estós que había organizado para el pasado domingo 31 de enero.

En lugar de esta propuesta, la sustituyó por una excursión de senderismo fuera de programa y convocada con cierta premura por el valle del Isábena. Fue un recorrido circular que llevó a los participantes al pleno corazón de la Sierra de Sis que separa las cuencas de los ríos Isábena y Noguera Ribagorzana y que, partiendo de Beranuy, les llevó al Mirador del Mallo y sus espectaculares vistas de los pueblos y caseríos de la cuenca media del Isábena, a las Bordas de Beranuy, a la semiescondida y sorprendente ermita de la Virgen de Sis y a Pardinella antes de retornar a Beranuy.

«Fueron casi seis horas, con las paradas lógicas, para una excursión muy bonita en la que anduvimos unos trece kilómetros y medio salvando un desnivel de casi 500 metros y que disfrutamos enormemente», comenta el presidente del CER, Carlos Bravo, apuntando que fueron finalmente una veintena los excursionistas participantes.

«Programamos la excursión a media semana, cuando fuimos conscientes de que los anunciados frentes fríos y la posibilidad de que descargaran nevadas no iban a llegar por lo que muchos de los habituales en nuestras excursiones tenían ya otros planes y no se pudieron sumar a esta», explica Bravo quien, no obstante, se muestra «muy satisfecho» por el seguimiento de esta propuesta.

Los excursionistas del CER llegaron en esta ocasión a Beranuy en sus coches particulares. «Por este motivo decidimos hacer una ruta circular ya que teníamos que regresar por fuerza a nuestro lugar de partida», comenta Bravo quien recomienda «encarecidamente» esta excursión recientemente señalizada.

La ruta discurre por cerradas arboledas de pino, cajigar, hayedo e, incluso, un pequeño bosque de acebos en una zona bastante ubaga en buena parte de su recorrido que en épocas de frío suele presentar grandes manchas de hielo peligroso pero que en esta ocasión permitió a los excursionistas una marcha segura y muy agradable. «Es un recorrido muy bonito y perfectamente señalizado con parajes tan singulares como el Mirador del Mallo y su dominio sobre un extenso territorio o el entorno de la ermita de Sis, un lugar sorprendente de enorme belleza», señala Carlos Bravo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.