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El Centro de Ciencias de Benasque, un lujo y un motor de desarrollo para la Alta Ribagorza

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Para el Centro de Ciencias de Benasque no parece existir la crisis. Este prestigioso punto de encuentro para el debate científico ha iniciado su andadura anual como acabó la del ejercicio de 2015; con la programación en febrero de dos congresos científicos de altísimo nivel que han congregado en la villa pirenaica a los más destacados investigadores aragoneses en el campo de los nuevos materiales –área en la que Aragón es una auténtica potencia internacional- y a varios de los mayores especialistas mundiales en el área de la física cuántica y recibiendo en marzo a 130 de los mejores especialistas mundiales en nanociencia. Tras el parón habitual de su programación en el mes de enero, estas citas han empezado a marcar la pauta de una programación en la que se prevé la celebración de dieciséis –que pueden ser diecisiete- sesiones científicas que van a congregar a unos mil científicos procedentes de los más diversos países.

La presencia de destacados investigadores en las más variadas disciplinas del mundo científico se ha convertido en algo habitual en Benasque desde que en 1994 arrancara este proyecto que nació seis años antes con la vocación de convertirse en un espacio de encuentro e intercambio de ideas. El Centro de Ciencias de Benasque para Físicos fue creado entonces como resultado del esfuerzo conjunto realizado por los catedráticos españoles Pedro Pascual, José Ignacio Latorre, ambos de la Universidad de Barcelona, y Manuel Asorey, de la Universidad de Zaragoza, y el que era alcalde de Benasque, José Marión, con el objetivo de crear un instituto de verano de alto nivel donde los investigadores pudiesen poner en común su trabajo en un lugar tranquilo en el corazón de los Pirineos españoles. El Centro fue diseñado tomando como modelo al “Aspen Center for Physics” estadounidense, uno de los más relevantes puntos de encuentro del mundo científico internacional.

El Centro de Ciencias benasqués nació con una cierta modestia pero con amplitud de miras y vocación de convertirse en un atractivo lugar de encuentro científico. Algo que ha logrado plenamente, consolidándose en la última década como un centro de referencia mundial para encuentros científicos y compitiendo en igualdad con los dos centros más prestigiosos del mundo de características similares: el ya citado Aspen Center for Physics y el Centre de Physique des Houches en Francia.

Esta consolidación del proyecto benasqués abrió enormes posibilidades a la ciencia española ya que favorece enormemente que nuestros científicos puedan compartir conocimientos “en casa” con lo más granado de la investigación internacional -algo que supo entender el Centro Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, que no tardó en implicarse directamente en esta iniciativa- y, en el ámbito local de la villa pirenaica, supuso y supone tanto una excelente campaña de imagen relacionada con una actividad que concita una respeto casi unánime como la generación de un más que interesante movimiento económico que le viene muy bien al sector turístico y empresarial de la zona.

De ello es muy consciente el alcalde de Benasque, José Ignacio Abadías, quien subraya que este Centro de Ciencias es un referente internacional, refrendado por el altísimo nivel de los participantes, «que pone a Benasque en el mapa de la ciencia a nivel mundial». Entiende Abadías que el Centro se ha convertido en una más de las señas de identidad benasquesas.

El alcalde apunta también que, económicamente, el funcionamiento del Centro de Ciencias es muy beneficioso para la zona. «Directamente –sostiene- conlleva la creación de varios puestos de trabajo y, además, garantiza la presencia todos los años de unas mil personas que realizan entre 10.000 y 11.000 pernoctaciones, muchas de ellas en temporada turística baja, con todo lo que ello conlleva de dinamización para el territorio». Y destaca la «impagable» difusión mundial que acarrea la presencia en Benasque de estos científicos, «muchos de los cuales acaban por convertirse en embajadores de las bondades de nuestra tierra».

Abadías recalca que para Benasque el Centro supone «todo ventajas» y considera que su creación fue una iniciativa  «muy acertada». «Es muy satisfactorio y enriquecedor a todos los niveles encontrarte aquí a lo más señero de la ciencia mundial, siendo frecuente la presencia de premios Nobel y de científicos que abanderan las más novedosas investigaciones», comenta el alcalde quien considera que hay una cierta asignatura pendiente a la hora de conseguir que los benasqueses sean realmente conscientes de la importancia de este singular proyecto de encuentro científico.

El doctor Manuel Asorey ha estado embarcado en este proyecto desde sus primeros pasos. Es ahora el director del Centro de Ciencias y uno de los “culpables” del éxito de esta propuesta. Preguntado sobre su incidencia económica en el Valle de Benasque apunta que supone un «incentivo enorme» para el territorio, máxime en estos años de crisis en los que el Centro ha mantenido e incrementado su programación y su poder de convocatoria. Valga un dato: el Centro de Ciencias gestionó directamente el alojamiento de muchos de los asistentes a las sesiones programadas y el año pasado estas gestiones supusieron un movimiento de 400.000 sólo en pernoctaciones. Pero son muchos más los científicos que encuentran alojamiento por su cuenta, lo que puede multiplicar por 2,5 el capítulo de facturación del sector turístico benasqués por pernoctaciones. «A ello hay que sumar el resto de gastos derivados de una estancia», apunta Asorey recordando que cada año son entre 800 y 1000 los participantes en las sesiones programadas pero que, en clave económica, este dato puede ser engañoso ya que «no es lo mismo un asistente a un congreso de unos pocos días que aquel que acude a otro que dura tres semanas».

El director del Centro de Ciencias explica que este año sólo son tres los meses –enero, abril y noviembre- en que no hay actividades programadas superándose así «con creces» el factor de la vacación académica. También apunta que en los tres últimos años se mantienen estables el número de sesiones programadas y el de participantes en los encuentros aunque subraya que se están haciendo esfuerzos por crecer y captar nuevos nichos de interés y trabajo, «algo que se está consiguiendo con propuestas que vienen de EEUUU y de Europa».

La labor de promoción que realiza este Centro de Ciencias fue reconocida el año pasado por la Asociación Turística Empresarial del Valle de Benasque con uno de sus galardones. El gerente de la entidad, José Luis Hernández, reconoce que para ellos el Centro es muy importante en el doble sentido de su repercusión directa, por el importante número de personas que mueven sus convocatorias, e indirecta porque, comenta, «estas mismas personas son buenos embajadores del destino turístico». Hernández destaca igualmente el factor de calidad que genera el Centro de Ciencias «ligando el nombre de Benasque a un proyecto de renombre mundial».

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