Los alumnos de primero y segundo del Colegio Joaquín Costa protagonizan en Graus una campaña de educación ambiental sobre los animales domésticos

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El perro en la calle: nos gustan los perros y queremos aproximarnos a uno. ¿Cómo proceder? Preguntar al dueño si el perro se puede tocar o no.  Ese ha sido el punto de partida del taller “Cuidado y responsabilidad en la tenencia de animales” en el que han participado los alumnos de primero y segundo del Colegio Joaquín Costa de Graus protagonizando este viernes el inicio de una campaña de educación ambiental sobre los animales domésticos.

Si el perro lleva bozal, no aproximarse. Puede que el animal lo lleve porque es obligatorio por normativa (según raza o tamaño) o puede que el animal tenga tendencia a morder a perros o personas.

Si el dueño dice que el perro se puede tocar, ¿cómo debemos aproximarnos?:

  • Primero hay que presentarse al perro.
  • No gritar ni hacer movimientos bruscos (bracear, patalear…)
  • Ir de frente: el perro tiene que ver que alguien se le aproxima.
  • Ponerse a su altura; si el perro es pequeño se puede asustar cuando alguien se abalanza encima suyo.
  • Mostrar la mano si la intención es tocarlo, para que el perro pueda reconocer a través del olfato.
  • Cuando el perro haya olido, se puede tocar acariciando la cabeza.
  • No tocar al perro sin que vea la mano, es decir, no se debe ir por detrás, estirar la cola o el pelo, montarse a caballito, tocar ojos, nariz…
  • Acariciar suavemente la cabeza y hablarle de forma pausada.
  • Pasear perros que podamos controlar con nuestra fuerza, o si no, ir acompañados de un adulto (también se puede pasear con doble correa).
  • Siempre que acabemos de tocar/jugar con un animal, debemos lavarnos las manos con agua y jabón porque aunque los animales estén limpios, siempre pueden acumular alguna suciedad.

 

El taller abordó otros aspectos como las señales de comunicación del perro planteándose de qué manera hablan los perros y en el que los asistentes aprendieron a identificar las:

  • Auditivas: Vocalizaciones: Ladrido, gruñido, gemido y aullido.
  • Ladrido es aviso, llamada de atención, petición, señal de alarma o estado de angustia, amenaza, ahuyentar…
  • Gruñido es amenaza o agresividad pero hay que fijarse en si el perro muestra los dientes o arruga el morro.
  • Gemido suele ser suave y lastimero, y sirve para llamar a la madre, para avisar de que están solos o dolor.
  • Aullido. El perro tiene sus orígenes en el lobo y sigue teniendo el comportamiento del lobo y de la manada a la que pertenece. El aullido puede ser una señal para comunicar que algo pasa, puede ser una imitación, es llamada o queja por oír sonidos que les molestan.

 

  • Olfativas: El olfato del perro está muy desarrollado; es el órgano que le ayuda a “ver” el mundo. La nariz de un perro es igual que los ojos de una persona. Los animales se comunican por secreciones (orina, glándulas, oídos…); por eso es normal que dos perros que se encuentran por la calle se reconocen oliéndose la zona genital, anal o las orejas. Esos son los olores de identidad. También hay olores emotivos que dan alarma de miedo, estrés, felicidad… A veces, llevarlos atados puede ocasionar conflicto entre ellos porque no se pueden oler ni reconocer.

 

  • Visuales:
  • Cabeza:
  • Un perro que tiene las orejas erectas, que mantiene la mirada fija y la cabeza alta es un perro seguro de sí mismo. Si esta posición va acompañada de gruñido o de arrugar el morro y enseñar los dientes es un aviso para que no nos acerquemos.
  • Un perro con cabeza baja, boca cerrada, ojos entrecerrados, orejas hacia atrás y pegadas a la cabeza normalmente muestra reacción de miedo o de huída; este perro es un perro inseguro y ante una situación inesperada o de amenaza también puede responder de forma agresiva por miedo.

 

  • Cuerpo: Los perros tienen posiciones corporales para comunicarse, por ejemplo:
  • Patas extendidas en el suelo, grupa al aire y movimiento de cola quiere decir: “quiero jugar”.
  • Patas delanteras tensas y cuello estirado quiere decir “voy a impresionar a un congénere, aquí estoy yo, hazme caso, mírame”.
  • Tumbado de lado o con la panza arriba y que a veces se hace pipí, quiere decir sumisión: “haz conmigo lo que quieras, tú ganas”.
  • Perros que orinan con la pata levantada son perros seguros de sí mismos: “este es mi territorio”.
  • Pelos erizados en el lomo y la cruz: “tengo miedo o soy agresivo, te estoy avisando”

 

  • Cola:
  • Si la cola está ligeramente caída, el perro está tranquilo.
  • Si la cola está erecta, el perro se siente seguro.
  • Si la cola está entre las patas el perro quiere camuflar su olor, y eso significa que el perro tiene miedo.
  • Si la cola se mueve en movimientos rápidos y cortos de lado a lado, normalmente expresa alegría.
  • La cola que se mueve demasiado rápido y muy recta puede ser el inicio de una pelea.

 

  • De contacto entre perros:
  • Cuando un perro pone la pata encima a otro perro o le rodea el cuello con su boca o le pone el hocico encima de la cruz o lo monta está diciendo “aquí mando yo”.
  • Cuando un perro intenta lamer el hocico o cara de otro perro dice “haz conmigo lo que quieras, mandas tú”. Estos gestos de sumisión también se trasladan a las personas, por ejemplo cuando un perro busca las manos de una persona o las lame cabeceando desde abajo está demandando caricias y eso es un acto de sumisión “tengo claro el rol que ocupo en mi manada”.

 

Silvia y Lola Ardanuy, la psicóloga y veterinaria que impartían el taller señalaron específicamente que se debe valorar el conjunto de las señales corporales observando todo lo que comunica el perro, nunca hacerlo de manera aislada.

La actividad programada este viernes tenía un segundo capítulo práctico por la tarde, el taller “Vamos de paseo con nuestro perro”. En él se abordan aspectos como el kit básico de paseo, qué llevar y cómo usarlo:

  • ¿Qué es indispensable en el paseo?: correa, collar/arnés y bolsas para recoger las deposiciones. Es importante no dejar las cacas en la calle, hay que recogerlas con las bolsitas.
  • Otros elementos opcionales: cepillo, pelota, chuches, bozal, bebedera portátil…

 

Ha llegado luego el inicio del paseo y de la actividad propiamente dicha: “Vamos de paseo con nuestro perro”, en el que se muestra cómo se debe pasear con un perro (doble cadena para que el niño y el adulto paseen conjuntamente a los animales), y en qué lugares hay dispensadores de bolsas y dónde hay que depositarlas una vez utilizadas. El lugar de paseo escogido ha sido el Paseo del Ésera y durante su desarrollo se han explicado los problemas que ocasionan los actos incívicos y se ha demandado a los participantes que se fueran fijando en las deposiciones caninas existentes y la manera de evitarlas.

Los talleres «Jugamos a ser veterinarios» y «Cuidados y acercamiento a los perros» en la Escuela Infantil “Ninins” completará el próximo día 28 el programa otoñal de esta campaña de concienciación social puesta en marcha por el ayuntamiento de Graus y dirigida a los grausinos más jóvenes.

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