Tomás Ardanuy: La pasión por la música

0
2175

 

 

El ya tradicional concierto de Santa Cecilia de la Banda de Música de las Asociación Cultural Gradense se convirtió este año en un sentido homenaje al recientemente fallecido Luisón de Fierro y al incombustible trompetista Tomás Ardanuy, dos de los primeros y principales valedores, impulsores e integrantes de esta formación musical cada vez más asentada y enraizada en la vida cultural del Alto Aragón.

Numeroso público acudió al recital de una Banda de Música que deleitó a los presentes con un extenso programa dividido en dos partes: una primera con el ya habitual repertorio de pasodobles y música de películas y una segunda, mucho más emotiva, en la que gravitó sobre el escenario la figura de Luisón de Fierro, del que se interpretaron varias de sus composiciones y piezas que él recuperó y popularizó. También tuvo protagonismo y un sentido reconocimiento público de los presentes Tomás Ardanuy, que ejecutó como solista a la trompeta una pieza compuesta en su honor largamente aplaudida por los presentes.

Se premiaba con este aplauso su infatigable dedicación por la música y, en concreto, por la trompeta, instrumento por el que siente veneración desde su juventud y con el que ha pasado alguno de sus momentos más dichosos. Todo un veterano, Tomás Ardanuy sigue disfrutando de la música y se ha convertido en el referente imprescindible de la Banda de Música grausina.

-PREGUNTA. ¿Cómo surgió esta Banda?.

-RESPUESTA. Surgió por el impulso de las mujeres de la Cofradía de Semana Santa que nos dijeron a Luis y a mí si podíamos formar una banda de cornetas y tambores para acompañar su paso procesional. La idea nos pareció bien pero yo le planteé a Luis que en lugar de poner cornetas podíamos incluir trompetas que siempre dan más posibilidades; empezamos el primer año él y yo y poco a poco se fueron apuntando chicas y chicos y lo que en principio se planteó como una banda de cornetas y tambores se fue ampliando con nuevos instrumentos y así empezó la cosa.

-P. ¿Estamos hablando de comienzos de la década de los noventa?.

-R. Yo ahora mismo la fecha exacta no la recuerdo pero debió ser por entonces porque la Banda actual tiene ya quince años. Sí, por ahí andará.

-P. Y desde ese momento, ¿cuál ha sido la historia de la Banda?.

-R. Como te comentaba, poco a poco se fueron incorporando más músicos, muchos de ellos muy jóvenes, se fue ampliando y diversificando la variedad instrumental de la formación, comenzamos a colaborar muy estrechamente con la Escuela Municipal de Música y todo fue un poco rodado. Yo soy un modesto músico aficionado, me he ido formando por mi cuenta como he podido, y no sé si estaba suficientemente preparado para hacer una cosa así, Luis empezó a hacer alguna cosa bonita para que la banda lo interpretara y llenara más la actuación, llegó al cabo de un tiempo un chico que se llamaba Germán que había colaborado con las procesiones de Sevilla y tenía idea de cómo funcionaba el tema y durante un tiempo dirigió la banda primigenia pero el salto de calidad y ambición lo dimos con Sergio Llena que empezó a dar clases en Graus de trompeta y cogió el grupo y comenzó a dar forma definitiva a lo que hoy es la Banda de Música. Estuvo bastante tiempo, todos estábamos muy contentos con su dirección, pero lo dejó. Yo también dejé la Banda una temporada aunque luego me reincorporé porque estaba mi alma ahí. Tras Sergio, los que hoy forman el grupo Band&Diez llamaron a Javier Pérez Raso, de Monzón, quien ha dirigido desde entonces la formación, le ha dado su actual personalidad y estamos contentísimos con él porque es un excelente músico, un gran compositor, tiene armonía y, por encima de todo, es una bellísima persona y ha sabido crear un perfecto clima de entendimiento entre todos los que componemos la Banda sin importar las edades –y yo soy ahora el más mayor- ni la extracción social.

-P. ¿Cómo han sido estos años en la Banda?.

-R. Ha habido altibajos lógicos, pero hemos funcionado siempre como una gran familia. Y ha existido una evidente evolución que nos ha llevado a mejorar paulatinamente. Como comentaba antes, nos ha ayudado mucho la existencia de la Escuela Municipal de Música porque gracias a ella las nuevas incorporaciones vienen mucho más preparadas musicalmente, con una notable base que adquieren allí en los más diversos instrumentos. Además, muchos, y muchas, de lo que están en la Banda van al Conservatorio. Hay muy buena preparación. Aparte de eso, el director es una persona muy trabajadora, muy luchadora y quiere lo mejor para todos. Estamos contentísimos y vemos que la cosa funciona.

-P. Y personalmente, ¿cómo has vivido esta historia de la Banda?.

-R. Para mí ha sido una cosa maravillosa porque había tocado en charangas, en una pequeña orquesta, con una banda de jazz, estuve en la Banda de Monzón un año pero lo tuve que dejar por un accidente que casi me cuesta la vida… . Pero la Banda es la culminación de todo, estoy muy ilusionado, feliz. Que a mis setenta y un años continué con ellos es un placer y un honor. Algunas veces le digo al director “ya ves que estoy mayor, un poco sordo…, si ves que no cumplo bien con lo que las partituras que me pones, me lo dices y lo dejará sin problemas” y siempre me responde que ni se me ocurra. La Banda me da vida y yo no paso un día sin tocar al menos una hora la trompeta…, en fin, lo vivo con mucha pasión. Y en este último concierto, Javier me compuso un pasodoble para mí, que interpreté como solista delante de la Banda que fue todo un honor para mí y que es un detalle del que les estaré agradecido toda la vida.

-P. Tiene que ser muy gratificante esa armonía de gentes de las edades más diversas,

-R. Sí. A mí me han hablado músicos de otras bandas y suelen haber roces y faltas de entendimiento pero aquí es justo al contrario. Incluso cuando hacemos determinados conciertos vienen músicos de otras partes y se van encantados del excelente ambiente de camaradería basada en el entendimiento y el respeto mutuo y en la que tiene mucho que ver el trabajo del director que se ha ganado el cariño y la admiración de todos nosotros. Y así hemos conseguido hacer una Banda a la que tener respeto.

-P, ¿Cómo es el día a día de la Banda?.

-R. Normalmente ensayamos los viernes y si hay algún concierto incrementamos estos ensayos y siempre una hora antes de su celebración le damos un repaso a todo el programa previsto. Aparte, realizamos otras salidas y actividades: ya llevamos varios años, por ejemplo, que bajamos el Domingo de Ramos a Lérida para acompañar a la Cofradía de la Somereta, hemos dado numerosos conciertos fuera de Graus… y lo cierto es que funcionamos muy bien y tenemos mucha ilusión.

-P. ¿Y qué te ha supuesto el homenaje público del pasado concierto?.

-R. No me lo esperaba. Me sentí halagado y comprendido. La gente que me conoce sabe que llevo muchísimos años detrás de la trompeta. Entonces no había posibilidad de estudiar el instrumento pero poco a poco me las fui arreglando para ir conociendo el instrumento; lo mío ha sido pasión, y lo sigue siendo. Estos días, por ejemplo, estoy de vacaciones en la playa pero me he traído la trompeta y he estado tocando a orillas del mar porque en el hotel a lo mejor molestaría. Pues incluso aquí se han reunido a mi alrededor varias personas y me han animado, me han pedido canciones… o sea, que aparte de pasármelo bien y conservar la embocadura te ocurren cosa que te hacen seguir amando este instrumento y la música en general.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.