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Cómo mejorar tu foto sin tener que disparar el flash: los fotógrafos expertos te ayudan

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El flash puede ser una bendición… o una verdadera maldición cuando queremos hacer buenas fotografías. De hecho, aunque puede ser un instrumento muy útil para iluminar el objeto o persona que queremos fotografiar, lo cierto es que los resultados pueden no ser los mejores.

Flash, de entrada no

Tanto que muchos (por no decir la mayoría) de los fotógrafos profesionales seguramente te dirán que no uses el flash. Uno de ellos, Fernando Ribes, lo tiene claro. “Para mí un flash directo es muy feo y hay pocos trucos para evitar eso. El truco es no ponerlo”.

Este fotógrafo profesional especializado en retratos asegura que no utiliza mucho el flash porque los resultados no son, en su opinión, naturales. “Si utilizas el mismo ángulo para hacer la foto y utilizar el flash, el resultado es muy plano y muy feo”. Sin embargo, hay opciones como subir o mover un poco el foco de la luz, de forma que no esté en el mismo eje que la cámara. Simplemente con eso, “la foto gana mucho”.

Otra manera de evitar que la luz no sea directa es haciendo fotos en aquellos momentos en los que la luz no entra directamente por la ventana, sino que, por ejemplo, se refleja en una pared o alrededores. “Con esa luz reflejada consigues una buena calidad. La luz directa es muy dura y genera una sombras muy duras y a veces la gente no aguanta este tipo de iluminación”, explica este fotógrafo.

¡Viva la sensibilidad!

Así pues, vamos a intentar aprender a hacer buenas fotografías sin necesidad de utilizar el flash. Algo para lo que la tecnología vuelve a ser, de nuevo, nuestro aliado.

No en vano, gracias a los sensores y las sensibilidades altas se puede obviar el uso del flash. El más evidente es utilizar las horas centrales del día y, como hemos visto, intentar que la luz no sea directa sino reflejada y suave.

La luz directa que emite el flash puede estropear tu foto. Aprende a jugar con la ISO, la apertura y el tiempo de exposición
En condiciones en las que no hay mucha luz, el recurso que nos queda es jugar con la velocidad de obturación, que debe ser un poco baja para que a la poca luz que haya le dé tiempo a entrar. El problema de tener tanto tiempo abierto el obturador es que corremos el riesgo de que la foto salga movida. Por lo tanto, tendrás que tener un trípode o soporte, o en su defecto tener muy buen pulso para que no se mueva la imagen.

Si lo que quieres es hacer una buena foto con tu móvil sin utilizar tu flash, Fernando Ribes nos da un truco bastante bueno. “Los móviles suelen tener un disparador de dos segundos, que es muy útil cuando no hay buenas condiciones de luz. Si a la vez que disparas mueves un poco la cámara, la foto va a salir movida. De hecho, siempre salen movidas”, asegura Ribes, por lo que un buen truco es “utilizar el disparador de dos segundos para que nos dé tiempo a que no se mueva la cámara”.

Tienes un problema y se llama enfoque

Sin embargo, y si en alguna ocasión has intentado hacer una foto en condiciones de poca luz sin utilizar el flash seguramente te habrás dado cuenta de que uno de los mayores problemas es enfocar correctamente el objeto o persona que quieres fotografiar.

Los trípodes, incluso los palo selfies, pueden ayudarte a que la foto no salga movida.
Es algo que nos pasa a todos cuando no hay mucha luz o si las condiciones son de contraluz. Muchos móviles permiten, no obstante, que el usuario marque dónde queremos que enfoque la cámara. Según Ribes, hay que intentar enfocar en una zona luminosa pero no en exceso. “Hay que evitar el contraluz, porque las cámaras tienden a hacer una media y puede que alguna foto quede demasiado oscura”.

Pero no desesperes. “El enfoque es muy complicado, incluso a nivel profesional”, asegura este fotógrafo, quien explica que la dificultad está en que, cuando hay poca luz, el diafragma se abre mucho. Lo positivo es que podemos ganar en resultados estéticos. “Por ejemplo, si eres capaz de enfocar bien el ojo en un retrato, el fondo va a salir un poco desenfocado y eso hace que las fotos sean más bonitas y más estéticas, porque centras más la atención en el retrato, en la persona”. Algo que se logra porque, a menores condiciones de luz, el diafragma se abre más y la profundidad de campo es mínima.
¿Has probado un reflector?

Muchos fotógrafos profesionales utilizan un objetivo fijo. “No son un zoom, pero abren mucho el diafragma y eso es muy importante”, explica Fernando Ribes, quien considera que este tipo de ópticas son más estéticas. “Un buen profesional de retratos casi siempre utiliza una óptica fija porque da una mayor calidad”.

Pero lo que está al alcance de todos (profesionales o no, con cámara o con móvil) son los reflectores. Son como una especie de espejo, en colores blanco o plata (generalmente) aunque están hechos de una tela brillante. Suelen tener forma de círculo que se abre.

¿Cómo se pueden utilizar? “Colocas a la persona con el sol detrás, lo que le va a dar un toque muy bonito. Aprovechando ese sol pones el reflector, que le dará como un reflejo de salud principal. La gente aguanta bien este tipo de iluminación y tiene una ventaja sobre el flash: no cambia la temperatura de color y las fotos quedan muy naturales”, según Ribes.

Además, la buena noticia es que estos reflectores pueden valer entorno a los 10 euros y con ellos se pueden conseguir fotos casi profesionales.

Saca partido de las ISO altas

Otro de los puntos donde el avance de la tecnología ha jugado un gran papel es en el terreno de las sensibilidades ISO. Hasta hace muy pocos años, a partir de 800 isos generaba bastante ruido o grano, mientras que ahora mismo en cámaras de 200 euros puedes conseguir hasta 80000 isos. “Eso te permite prácticamente utilizar la cámara sin flash y no notas ese ruido ni ese grano”, explica Ribes.

Es decir, que podemos hacer fotos casi a oscuras o con muy poca luz y obtener unos resultados muy interesantes.

También podemos sacar partido de los diferentes modos de fotografía que tenga el teléfono. Por ejemplo, el modo noche suele tener una sensibilidad muy alta y un tiempo de apertura mayor. De nuevo, eso sí, debemos asegurarnos de estar muy quietos para que no salga movida.

Otro de los recursos que tenemos a nuestro alcance son los estabilizadores de cámara, que permiten mantener la cámara estabilizada. Aunque según Fernando Ribes muchos de estos periféricos están más pensados para vídeo, “se está sacando también para fotografía porque los sensores consiguen estabilizar la cámara y evitan que se aprecie si haces un movimiento brusco”.

 

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