Por Lola García Casanova

Roberto López cambió las motos por los barrancos. Este guía de montaña y deportes de naturaleza de Barbastro se apresura a explicar que él desciende de Yaso, en un mundo, el de los deportes de aventuras en Huesca, donde la mayoría de guías y empresarios han llegado de otros puntos atraídos por la belleza de la naturaleza y este nicho de mercado. No lo señala porque se crea mejor sino para reinvindicar lo nuestro y, como él ha conocido Guara antes del barranquismo, no tiene reparos en señalar que Guara necesita límites y control si queremos seguir disfrutando de la sierra.

Los deportes en la naturaleza están de moda.

El perfil del usuario ha cambiado. Hace unos años prevalecía el deportista, ahora se ha abierto a todos. Muchos vienen a probar, les da igual paintball que un barranco.

¿Esto crea problemas?

No necesariamente. Cuando hablas con ellos te informas de su nivel físico, de cómo son y qué pretenden. Les orientas y buscas la actividad adecuada. Por lo general, la gente se deja asesorar y se comporta. Sólo he tenido algún problema con las despedidas de solteros porque alguno va bebido, con mujeres en despedidas de soltera nunca me ha ocurrido.

Recomiendo contratar a un guía porque conoce el terreno, los niveles de agua, cómo va el deshielo. En realidad, un guía sale muy barato por la cantidad de problemas que te puede ahorrar. Aunque nunca podemos garantizar que no va a ocurrir nada porque se trata de una actividad que conlleva riesgos.

Un guía hasta para bajar el Vero.

El Vero se ha convertido en un punto negro de seguridad porque persiste la idea entre el público de que es muy sencillo. Pero no debemos olvidar que los ríos cambian continuamente, por ejemplo, ahora mismo está peligroso. Usted desciende de Yaso e iba al río a ver peces y jugar. Eso ya no es posible. La presión de los deportes de aventuras está modificando el medio.

Sé que es tirar piedras contra mi tejado pero yo reclamo algún tipo de control. Por ejemplo, se habla de Guara como paraíso del barranquismo y yo me dijo ¡cómo no lo va a ser si aquí nadie vigila. No hay control! En Francia para acceder a un barranco te piden permisos, papeles. Aquí nada y el ejemplo lo tenemos en lo sucedido en el salto de Bierge.

Hablando de Francia, para trabajar en Huesca les exigen titulación, y ¿a los que viene de fuera?

No lo sé, que yo sepa nadie pregunta. Llegan autobuses desde Francia, Madrid, Cataluña… hacen su barranco y regresan en el día y el guía puede ser cualquiera. Sin embargo, para establecerte en Aragón sí necesitas la titulación. Además, este requisito de la formación también varía de una comunidad a otra y no lo entiendo.

Guara, ¿le gusta trabajar ahí?

En verano encuentro Guara muy masificado y prefiero derivarlos al Pirineo donde existe más abanico de elección, aunque, por supuesto, hay barrancos que también están a tope como el Furco en Broto. En Guara se crean tapones a la hora de acceder a los barrancos, en buena parte motivado también porque a la gente no le gusta madrugar mucho. Piense que durante el verano pasado sólo en Guara había trabajando unos 200 guías más las personas que van por libre.

Mucho trabajo en verano, ¿y el resto del año?

Sufrimos altibajos. En verano trabajas todos los días y el resto del año se vive lleno de incertidumbre. Este invierno he salido mucho en raquetas, es una actividad que está creciendo y la gente va mentalizándose de que para disfrutar y salir a la montaña un guía es la mejor opción. Y también trabajé el día 31 de diciembre con un grupo e hicimos un barranco seco… ¡existen tantas opciones!

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