ARABICI valora muy positivamente su programa de intercambio en Tournefeuille

ARABICI valora muy positivamente su programa de intercambio en Tournefeuille

 

 

«No  tenemos palabras para agradecer la acogida que nos han dispensado nuestros amigos franceses durante el fin de semana de San Jorge», reconocen los integrantes de la grausina Asociación Ribagorzana de Amigos de la Bici, ARABICI. Los grausinos, que participaron el fin de semana de la festividad de San Jorge en una actividad conjunta con la entidad de Tournefeuille Gymnastique Volontaire dentro de los actos de conmemoración del hermanamiento entre Graus y la ciudad francesa.

Los grausinos alaban tanto la calidez del recibimiento de sus anfitriones, toda la organización del encuentro, la compañía en las excursiones y el hospedaje en sus casas. «Todo ha sido magnífico», subrayan los grausinos que abundan en que el canal del Midi es un paraíso para el cicloturismo, conjugando deporte, aire libre e historia. «Pedalear por sus orillas, a la sombra de los centenarios plataneros es un placer. Y ver en directo el funcionamiento de las esclusas, una lección de ingeniería en directo», comentan desde ARABICI.

«La cena, ya en Tournefeuille, fue divertidísima. Los anfitriones se esmeraron en la comida y la guinda de pastel la puso el grupo folclórico “Le poutou” que, además de amenizarnos con sus bailes tradicionales, se encargó de que ninguno de nosotros, ni españoles ni franceses, permaneciera en la silla: todos acabamos bailando y riendo en verdadera hermandad», explican los expedicionarios grausinos que, tras dormir y desayunar en las casas de sus anfitriones, -«fue toda una experiencia conocer gente nueva, comunicarnos en francés, y ver otras formas de vida, de arquitectura y decoración…», apuntan-, empezaron la mañana del segundo día de su estancia en los “Huertos Familiares”, una iniciativa «interesantísima» del Ayuntamiento de Tournefeuille, que acondicionó unos terrenos y posteriormente los cedió a una asociación que gestiona el préstamo de pequeñas parcelas a quienes quieran cultivarlas, siempre bajo las pautas de la bioagricultura. También se organizan talleres, visitas de los colegios, intercambios de plantas, etc., por lo que se convierte en una labor medioambiental, social y didáctica de primer orden.

En  Toulouse, los grausinos recorrieron el centro histórico de la ciudad, acompañados por algunos de sus anfitriones y con visita guiada a cargo de una profesora jubilada, «por lo que disfrutamos de la “Ville Rose” al máximo», antes de emprender el viaje de regreso «entusiasmados» por el fin de semana vivido «y con muchísimas ganas de volver a ver a los que ya consideramos nuestros amigos franceses».

Desde ARABICI entienden que el hermanamiento entre las dos poblaciones ha funcionado como nunca. «Esperemos que sólo sea el principio. Les esperamos en otoño», apuntan los integrantes de este colectivo de aficionados al ciclismo en familia que ya se han puesto a trabajar para que la devolución de la visita sea «inolvidable» para todos los participantes.

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