Benabarre apuesta por el turismo

Benabarre apuesta por el turismo

Benabarre inauguraba hace unas semanas un atractivo Centro de Visitantes del castillo, un punto de información y promoción turística situado a las puertas de la fortaleza que se suma así, complementándola, a la Oficina de Turismo existente desde hace varios años en la Plaza Mayor en lo que supone una decidida apuesta de la localidad por desarrollar un incipiente sector turístico con evidente potencialidad en la Ribagorza Oriental.
La puesta en marcha de este Centro de Visitantes llega en un momento en el que se ha incrementado sensiblemente el número de visitantes a la histórica capital de Ribagorza tanto por la oferta específica benabarrense como por la exitosa puesta en marcha del camino de las Pasarelas del Montsec.
En este sentido, la encargada de las dependencias turísticas, Nuria Plana, recuerda que las pasarelas atraen a un público «específico» que viene ex profeso para recorrerlas pero que  también se han convertido en una interesante propuesta de excursión para otro público que no conocía previamente este camino que, literalmente, vuela sobre los acantilados del Montsec.
La experta turística benabarrense apunta, igualmente, a la cada vez mayor importancia que tiene internet para dar a conocer el destino de Benabarre y su oferta de turismo cultural para disfrutar del patrimonio monumental -con el castillo de la localidad como principal pero no único emblema-, de actividades y de práctica deportiva en la naturaleza, de una gastronomía con productos y elaboraciones de gran calidad, de singulares fiestas locales como las patronales, la Festa de la Coqueta o la del Ball dels Salvatges o de evocadores pueblos vecinos tan especiales como Montañana y su espectacular conjunto medieval.
«Centrándonos en Benabarre, las demandas más usuales de nuestros visitantes tienen que ver con el castillo, la ruta de oficios antiguos que propone la localidad, los afamados quesos y chocolates del municipio y la ruta megalítica», apunta Plana recordando que Benabarre propone una serie de rutas –monumental, del sabor, del deporte y la naturaleza, de los oficios y del agua- que permiten un más exhaustivo conocimiento de la histórica villa.
La primera de ellas pasa por la “Casa de la Vila”, el ayuntamiento con fachada renacentista de principios del siglo XVII, el callejón del Virrey Escala, los porches medievales de Vergara, el albergue de Santa Elena, antiguo hospital de peregrinos de origen gótico, el castillo, el convento de las madres dominicas y el de los agustinos descalzos, la iglesia de Nuestra Señora de Valdeflores, la ermita de San Medardo y las ruinas del que fuera imponente convento de Linares. Aconseja también visitar la iglesia de Santa María de la Asunción de la vecina Aler, la de Santiago de Antenza, fundada por la reina Teresa, mujer de Alfonso IV de Aragón, y la parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Caladrones, a escasos kilómetros de Benabarre y dentro de su término municipal.
La de los oficios recrea esas ocupaciones perdidas y rescatadas del olvido y permite la visita de un espectacular pozo de hielo –uno de los más grandes y mejor conservados de Aragón- del siglo XVI, el molino harinero, un curiosísimo Museo del reloj que muestra la colección particular de relojes e instrumentos relojeros desde comienzos del siglo XIX, un molino de aceite recientemente restaurado, la fábrica de quesos y de chocolates artesanos y la calderería. Junto a Benabarre, el Mas de Puybert de Aler ofrece al visitante un delicioso museo etnográfico con una instructiva muestra de la vida tradicional en una masía.
Otra de las rutas propuestas es la del agua que acerca a las personas interesadas elementos naturales o constructivos como el lavadero benabarrense, la renacentista Font (fuente) de las Comellas y la más reciente de Catró, la presa del Cerillo del siglo XVIII, el pozo de hielo y el manantial de San Medardo que brota del interior de la ermita del mismo nombre.
La ruta del sabor hace incidencia en los chocolates, embutidos, ibéricos, patés, quesos, trufa o azafrán de la localidad que pueden ser degustados en las fábricas artesanales y restaurantes del lugar y en la apuesta del proyecto “Benabarre Sabor” por la calidad agroalimentaria y la diferenciación de los productos locales. Por último, la del deporte y naturaleza recuerda las variadas posibilidades que permiten el aeródromo local, las propuestas de hípica, BTT, escalada, descenso de barrancos o caza deportiva, los cotos de setas del entorno y la red de senderos de PR y GR señalizados y otros caminos que conducen a puntos de interés como los conjuntos megalíticos próximos, las fuentes o varios árboles más que centenarios complementando así una oferta que permite disfrutar de los rincones naturales y culturales del municipio benabarrense.

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