Por Lola Gª Casanova

Como en muchos lugares de visita, existe un libro en que se pueden expresar la opinión y las impresiones que te ha dejado el lugar. El libro de visitas del Museo de Oficios Antiguos de Sena rebosa de alabanzas, agradecimientos y entusiasmo. Dos años de vida pero mucha historia a las espaldas. No existe otro museo como este en todo Aragón. Completísimo, didáctico y sencillo de ver y de disfrutar a la vez. Su alma mater, Alejandro Campoy, explica que la mayoría de los turistas proceden del monasterio de Sijena y que con esta parada se completa la visita y se comprende mejor la vida del propio monasterio.

Enhorabuena, son ya dos años de andadura del Museo de Oficios Antiguos de Sena.

Estamos muy satisfechos porque la gente se va feliz, satisfecha. Otros se emocionan por los recuerdos que le traen…

Este museo se han convertido en un reto para mí. Lo lleva siendo mucho tiempo y ahora la lucha está en darlo a conocer, en publicitarlo, tanto en Monegros como fuera: Zaragoza, Huesca… aprovechar el flujo que ha creado el monasterio de Sijena y que la gente pare y conozca todo lo que puede ofrecerle esta tierra: Miguel Servet, La Laguna, este museo en Sena…

Dígame, ¿cómo comenzó todo?

Allá en los años 60, mi padre comenzó a coleccionar aperos, utensilios… los restauraba y los guardaba donde podía. A veces, se colocaban en cajas… pero también, con el tiempo, se volvían a deteriorar. Yo pensé que había que hacer algo, que se viesen. Como soy albañil trabajé en esta casa, que alberga el museo, durante 15 años, en ratos libres, en fines de semana. Unos dos años me llevó etiquetarlo todo, contar las historias de los objetos, y luego asumimos con mi familia, la puesta en marcha cumpliendo con toda la normativa que se exige. Como ve, sin el apoyo de mi familia resultaría imposible.

¿Ha dejado de comprar, de buscar?

Con internet y con dinero todo es más sencillo ¡pero yo de eso no ando sobrado! Algunas piezas las he tenido que comprar para completar colecciones, otras parece que el destino te lleva a ella. Como el banco de carpintero, uno que pasaba de viaje me dijo que había visto uno en la escombrera de Esplús. Así que allí me fui un sábado a buscar la escombrera. A los dos minutos de localizarlo llegó un gitano que me dijo que era mío por poco… He sacado objetos de las obras en las que he trabajado, de basureros, de anticuarios.

El museo cuenta con 5 mil piezas y habrá otras 2 mil guardadas.

Usted afirma convencido de que se trata de un museo único.

No lo dijo yo solo. Lo dicen, sobre todo, los que lo han visto y alguno de los visitantes sabe mucho. Hace unos días un equipo de Televisión Española grabó con José Antonio Adell un capítulo dedicado al bandido Cucaracha. Y escogieron este museo porque se puede recrear la vida de aquella época.

Lo mismo que si uno vistia Sijena, este museo le ayudará a comprender mejor el monasterio y su realidad. No podemos olvidar que Sena y Sijena están muy conectados.

Yo conozco muchos museos de Aragón dedicados a la etnografía pero aquí se encuentra el más completo. Cada cosa se ha dispuesto en su sitio correcto, con explicaciones, fácil y ameno y lo dedicamos a los oficios. Las cosas no se encuentran amontonadas sin más. Destaco, por ejemplo, todo lo relacionado con la electricidad, la costura, carpintería y herrería, escuela, cocina, barbería, tienda de ultramarinos, picapedreros… en este museo se podría dar unas clase o construir una carreta sin problemas. No falta nada.

Darlo a conocer… harina de otro costal.

Me ha obligado a usar el ordenador. Echo de menos más promoción y ayuda desde las instituciones. No resulta fácil y, por mi experiencia, parar aquí completa la vistia a Sijena. Hay que aprovecharse de este tirón del monasterio… y como no encuentro ayudas (y no me refiero a lo material), me dan ganas de montar una asociación de turismo en Monegros, ¡creo que es necesaria! Nos puede parecer que nos conocen… pero, por mi experiencia, no es así. Hay que ir a  Zaragoza, a ciudades donde hay gente  porque ahí viven los potenciales visitantes de esta tierra y a mí, que estoy solo, me está costando mucho esfuerzo. Por eso creo que hace falta una asociación de turismo para ser más fuertes.

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