Por Lola Gª Casanova
Hilde van Cauteren se licenció en Fisioterapia en Bélgica, y en Psicología mientras trabajaba y criaba a sus cinco hijas en la aldea de Visalibons. Ahora, viene a esta página para clarificar conceptos como educación emocional, crecimiento personal, mindfulness y personas con alta sensibilidad. 

“El ser humano siempre debe estar en proceso de crecimiento-explica- Sobre todo, trabajar el interior de uno porque esto nos ayuda en múltiples aspectos. Por ejemplo: subir la autoestima, controlar los impulsos, desarrollar la resiliencia, incrementar la motivación, gestionar conflictos y establecer una actitud anti bullying. En definitiva, nos ayuda a aumentar la creatividad y la autoconfianza en las propias capacidades y a comunicar lo que realmente queremos decir. Pero para ello, hay que realizar un viaje a tu propio interior. Descubrir tus potencias y aceptar tus debilidades” Y esto sirve y se aplica tanto a niños como a adultos. El primer paso, ante todo, es conocerse uno y aceptarse “no podemos hacer violencia contra nosotros mismos. Si uno tiene por ejemplo tendencia a la tristeza o al sobrepeso… eso no cambiará; lo primero es aceptarse”. Ofrezco clases y talleres a grupos e individuales, a familias, negocios, niños y adolescentes, amas de casa…

En este aprendizaje echa mano del mindfulness. “Las clases o talleres comienzan con unos minutos de relajación para apaciguar cuerpo y mente y acaban con mindfulness o meditación. El mindfulness calma la mente con la finalidad de poder comprender y ver con claridad. El mindfulness nos enseña a vivir en el presente y a dejar de rumiar sobre lo que pasó ayer o lo que me preocupa para mañana”. Vivimos demasiado pendientes del futuro, de que nos falta algo. Y así no disfrutamos de la vida que vivimos momento tras momento. Hilde puntualiza que asistir a estas clases o talleres no lleva ningún compromiso para cambiar la vida que vive cada uno dia a dia, por ejemplo creencias o alimentación.

Además, también trabaja con personas con “alta sensibilidad”. Se trata de un rasgo de la personalidad que acuñó la psicóloga Elaine Aron. Se estima que entre un 15-20% de la población presenta este rasgo tanto niños como adultos, hombres como mujeres. Una persona es altamente sensible cuando reúne estas cuatro características: 1. Procesa toda la información recibida de una manera intensa y profunda. 2. Se satura y se siente sobreestimulada cuando recibe mucha información, sensorial y emocional. 3.  Vive la vida con mucha emocionalidad y siente una fuerte empatía. 4.  Tiene una elevada sensibilidad, no solamente en cuanto a los cinco sentidos sino también de cara a sutilezas como pequeños cambios en el entorno o en el estado emocional de las personas.En general una persona altamente sensible que no entiende lo que le pasa, se siente rara, diferente, no encaja en el sistema. Puede llorar mucho, protestar, deprimirse, sufrir o…sentirse un bicho raro.  Pero aprender a saber vivir con alta sensibilidad enriquece la vida..

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