Animación en la Feria del Pilar de Benasque

Animación en la Feria del Pilar de Benasque

En una muy agradable jornada en lo climático, el recinto de la Feria Ganadera del Pilar de Benasque ha sido hoy epicentro de una muy animada jornada festiva en la que, no obstante, muchos de los participantes no han podido ocultar su preocupación por el estado de extrema sequía que presenta el entorno tras varios meses con unas precipitaciones mínimas que se han traducido en el agostamiento de prados y zonas de hierba y que van a obligar a los ganaderos en breve a tirar de piensos y compuestos para alimentar a sus ganados con el consiguiente desembolso económico en un contexto nada halagüeño para la rentabilidad de las explotaciones ganaderas.
«Hemos cortado la mitad de hierba que el año pasado y va a ser necesario comprar pienso muy pronto», confirmaba Luis Guirao, uno de los organizadores del certamen, quien no podía ocultar su preocupación. Pero más allá de esta preocupación, más que generalizada entre la gente del sector, la Feria ha cumplido con su vocación de convertirse en punto de encuentro de ganaderos, de gentes relacionadas y de personas interesadas en el mundo de la ganadería.
Como suele ser habitual, el prado de Ramonet, en la partida Els Escuadros, se ha convertido de nuevo en el recinto ferial de este certamen en el que participaron un total de 400 cabezas de ganado vacuno, 200 de ganado ovino y caprino y una treintena de ejemplares de ganado equino. Al final, han sido unas pocas menos reses de las esperadas porque varios de los ganaderos han preferido apurar al máximo la estancia en los pastos de verano -prolongándola algunos días más de lo habitual- antes de bajar con los rebaños al establo con la citada merma en la hierba cortada en los últimos meses y la certeza de que la factura en piensos se va a incrementar hasta niveles más que preocupantes.
Problemas al margen, la imagen de los ganaderos pegando la hebra para comunicarse las últimas novedades del sector rodeados de numeroso convecinos y visitantes deseosos de contemplar el ganado recién bajado de los pastos veraniegos ha vuelto a ser una de las características identificativas de este certamen considerado como uno de los más importantes del espacio pirenaico.
La degustación del almuerzo del pastor, con unas suculentas sopas de pan como plato estrella, ha tenido un especial éxito en esta jornada.

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