El aragonés está vivo en la Jacetania pero su uso puede desaparecer...

El aragonés está vivo en la Jacetania pero su uso puede desaparecer en la siguiente generación si no se hace un trabajo serio de revitalización

Raúl Ramón (consejero comarcal), Anchel Reyes (autor del estudio), Montse Castán (presidenta de la comarca), José Ignacio López (director general de Política lingüística de la DGA), y Natxo Sorolla (autor del estudio).

El estudio sociolingüístico de la Jacetania es una radiografía bastante completa de la salud del idioma, contando con datos cuantitativos del Censo 2011, datos cualitativos de seis grupos de discusión y análisis de redes sociales en la escuela de Echo. El Censo tiene un margen de error del 1,61% para el conjunto comarcal, mientras que en los grupos de discusión han participado cuarenta informantes de todo el territorio y otros 43 escolares de primaria y secundaria en el estudio de redes sociales. En las tres últimas décadas la cifra de hablantes de aragonés ha caído en picado. En el censo de 1981 un 13% de la población jacetana declaraba saber hablar aragonés, habiendo 2.160 hablantes. En el censo de 2011, sin embargo, solamente 1312 personas declaraban hablar el aragonés (el 7,3% de la Jacetania) y 2356 entenderlo (13,2%). El aragonés está presente en todo el territorio comarcal, pero con intensidades diferentes: En Val d’Echo/Valle de Echo lo saben hablar 472 personas • En Val d’Ansó/Valle de Ansó 119, • En los Valles de Aragüés y de Aisa 84, • En la ciudad de Chaca/Jaca 483 y otras 154 en los demás pueblos de la comarca. La bajada histórica en el número de hablantes ha producido una mayor minorización y un menor uso social.

En la actualidad el aragonés se utiliza sobretodo en la familia, pero mantiene el uso en las relaciones comunitarias entre los hablantes de los pueblos de Echo, Ciresa y Urdués. En estos pueblos algo más de la mitad de la población es capaz de expresarse tanto en cheso como en castellano. Los cambios sociales han producido que el mantenimiento familiar que ha permitido la supervivencia de la lengua en el siglo XX se encuentre en una crisis severa en el siglo XXI. Excepto en el valle de Echo la transmisión familiar está rota en toda la comarca y se habla continuamente con los hijos solo en familias concretas. Únicamente 116 menores de 15 años sabían hablar aragonés en la Jacetania en 2011. En el Valle de Echo es donde se produce más transmisión de la lengua a las nuevas generaciones, pero la despoblación y la mayor presencia de parejas mixtas (compuestas por una persona que lo habla y otra que no) hace que los niños que hablan cheso sean minoría en la escuela. Aunque la transmisión familiar resista más o menos en esta zona, el uso social del cheso entre las nuevas generaciones está perdiéndose. La comunidad de hablantes de aragonés de toda la comarca ha superado los prejuicios lingüísticos en el siglo XXI. Ya no se considera que hablar aragonés sea hablar “basto y fiero”.

Hoy en día los hablantes consideran su lengua como un patrimonio importante. Hay consenso total en el deseo de que la lengua aragonesa se mantenga y crezca. Los hablantes son conscientes de la necesidad de una política de impacto a todos los niveles para revitalizar la lengua (ayuntamientos, comarca, diputación y DGA). Pero presentan desconfianza hacia las instituciones debido a la gestión pasada de la diversidad lingüística y a la percepción de que desde la esfera pública se trata al aragonés como un hecho anecdótico y sin mucho valor. En este sentido, las prioridades de la política lingüística en la Chacetania/Jacetania tienen que estar orientadas a:  Una mayor presencia en la escuela que compense la perdida de hablantes familiares,·  Un programa de revitalización lingüística contando con las familias del territorio que· deciden transmitir la lengua a sus hijos,  La creación de un organismo público de fomento del uso que permita difundir y hacer· visible la lengua en la comarca, fijando a su vez, los usos correctos en aragonés común y en los dialectos cheso y ansotano, en colaboración con los referentes cultos del territorio.

El trabajo ha sido encargado por la comarca de la Chacetania/Jacetania al doctor en sociolingüística Natxo Sorolla, natural de la comarca del Matarranya/Matarraña y al sociólogo Anchel Reyes natural de Chaca/Jaca, miembros ambos del Seminario Aragonés de Sociolingüística, grupo de expertos que trabaja en el estudio de las lenguas de Aragón. El estudio ha sido cofinanciado al 30,7% por la Dirección General de Política Lingüística de la DGA.

No hay comentarios

Deja una respuesta