RICARDO GAY: “Los padres apenas tenemos unos años-los previos a la adolescencia-para capacitar a nuestros hijos para que sean personas libres y hagan buen uso de su libertad”

0
2049
Por Lola Gª Casanova
Ricardo Gay Férriz-orientador familiar desde 1980, director de la Fundación Proliena (Libertad de Enseñanza en Aragón), ha dirigido 4 colegios en España y Reino Unido así como European Association Single-Sex Education EASSE, Londres-estuvo en Barbastro impartiendo una conferencia para padres invitado por COEF (Centro de Orientación y Enseñanza Familiar).

Pareja y padres. Igual corremos el riesgo que olvidarnos de la pareja…

He planteado este encuentro como una oportunidad para pensar cómo afrontar con éxito la aventura de ser pareja y de ser padres; sin miedo a los vaivenes del matrimonio y de la paternidad/maternidad que acontecen a lo largo de la vida. Saber lo que es normal y lo que no lo es, sin ser ingenuos. En definitiva procurar ser más felices y hacer más felices a los demás.  ¿Es esto posible?

Dígamelo usted.

Desde luego. Pero recalco que habrá vaivenes, que nada es idílico y que no podemos tirar la toalla ante los problemas ni de pareja, ni con los hijos. En educación todo cambia muy rápido, pero hay que saber empatizar  y, por otro lado, hay cosas que funcionan siempre. Los valores, el cariño, la disciplina…

Los padres apenas tenemos unos años –que son los previos a la adolescencia-para capacitar a nuestros hijos para que sean personas libres y hagan buen uso de su libertad, siendo responsables de sus actos. Para ello el ejemplo y coherencia de los padres sigue siendo la mejor escuela.

Con la crianza surgen muchas situaciones tensas entre la pareja.

Los padres y las madres son muy distintos entre sí. Primero por el hecho de ser personas diferentes, con sus respectivas circunstancias familiares. Por otro, por la carga biológica y genética. Siendo tan distintos nos enfrentamos al reto de ser padres y de hacerlo muy bien, pues de ello depende la felicidad nuestra y la de nuestros hijos.

Se ve, pues, la necesidad de entrenarse y de formarse para la profesión más difícil y transcendental: la de ser una pareja bien conjugada, la de ser padres y la de lograr una relación feliz entre los componentes de la familia.

¿Alguna idea que funcione?

Con esta intención, se ha presentado un método de trabajo que está logrando muy buenos resultados en 62 países: la orientación familiar con la metodología del “caso”, promovida por IFFD (International Federation for Family Development). En pequeños grupos se analizan y discuten situaciones familiares reales, descritas brevemente. El moderador, que es un experto en orientación familiar, ayuda a resaltar los hechos más relevantes, a descubrir los problemas que existen o se pueden avecinar, alienta a que los participantes se anticipen y aporten soluciones y se concrete un plan de acción.

Eso nos pilla un poco lejos. Cómo son las etapas de la infancia y cómo debemos, los padres, adaptarnos a ellas.

Hasta tres años, estudios en torno a la Educación Temprana afirman que el niño quiere aprender incluso antes de nacer. Un bebé que ha sido correctamente educado y estimulado con el constante ejemplo de sus padres es capaz de asimilar información que le ayudará a ser inteligente, feliz y a tener una tendencia natural hacia el bien.

Más adelante, los padres deben aprovechar la adquisición de nuevas habilidades, físicas e intelectuales, de los niños de 4 y 5 años, para ayudarles a crecer en todas las dimensiones de la persona. Aquí, los padres descubrimos la necesidad de construir una auténtica vida de familia y a emplearnos eficazmente en el ejercicio de la autoridad

De 8 a 11 años, los últimos años de la etapa infantil,  las niñas y los niños muestran una gran desenvoltura en su relación con el entorno que les circunda. Esto les obliga a tomar gran cantidad de decisiones personales en muchas situaciones diarias. Para poder elegir se ha de tener en cuenta una escala de valores como referencia. Hay que analizan la importancia de vivir conforme a una escala de valores, de cómo trasmitirlos a los hijos y de cómo ayudarles a conquistarlos. En estas edades los niños y las niñas se encuentran en la mejor etapa infantil, en la más receptiva, por eso no se puede retrasar el tratar determinados temas, ni serviría hacerlo cuando lleguen los problemas de la pubertad o adolescencia. Es ahora el momento de consolidar virtudes y valores.

 

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.