Circular por la Ribagorza de Montanuy

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Por Santiago Solá Pijuán. Monitor de Senderismo.Club Montisonense de Montaña

La “Ruta de los pueblos de Montanuy” es un sendero hermoso que recientemente ha sido señalizado como Sendero turísitco de Aragon, con la denominación de PR-HU 101.

El Club Montisonense de  Montaña y su grupo de senderistas han querido dedicar esta pasada jornada dominical a disfrutar de estas sendas tan hermosas y bien acondicionadas que unen cuatro localidades de la Ribagorza. Para ello un nutrido grupo de 24 personas nos dirigimos a Montanuy, con la mala suerte que una carrera ciclista tenía cortada la caretera en diversos puntos, lo cual nos supuso una hora de retraso. 

Sin que esta incidencia nos desmotivara, optamos por iniciar el recorrido desde Noales, a los pies de la N-260 que une el valle del río Noguera Ribagorzana con el de  Benasque. En esta localidad estaba todo el mundo de fiesta por la propia carretera ciclista, siendo recibidos efusivamente por sus habitantes. Vimos por fuera su iglesia y enseguida tomamos el PR bajo el arbolado en dirección a Escané. 

Alcanzar esta segunda localidad no es cosa sencilla ya que es aquí donde los repechos se nos atragantan dado el desnivel que no cede. Con mucha paciendia sin embargo, alcanzamos el primer punto donde nos encontamos una bonita fuente donde pudimos referescarnos antes de visitar la pequeña y preciosa iglesia dedicada a San Lupo (siglos XII-XIII), curiosamente era ayer mismo la festividad del santo. Se encuentra restaurada parcialmete y es toda una reliquia. 

Desde este punto tomamos un trecho de carretera y luego de nuevo senda, con escaso desnivel y muchos tramos a la sombra, hasta alcanzar el Pilaret de San Miguel donde las vistas son fabulosas especialmente hacia Montanuy, sus bosques, prados, río y  montañas para todos los gustos. 

Ésta es la siguiente localidad donde hicimos un receso, también de fiestas patronales. La iglesia parroquial de Santa Cruz y San  Marcos posee una portada románica muy hermosa y en general se percibe su mayor población y modernidad. 

Continuamos ahora en dirección oeste, una senda que va atajando las lazadas de una pista, nos conducen a un gran pinar bajo cuya protección encontramos un monton de setas “de todos los colores” , cuyas variedades no dejan nunca de sorprendernos. Antes de llegar al collado de Benifons, desviamos por otra mullida pista para ascender al Tozal del Chinebral y al final de su cresta visitar la pequeña ermita de San Aventín. 

Desde este punto una vez mas, contemplamos el inmenso bosque que prospera por estas sierras y descansamos un buen rato, muy animados porque ahora solo queda descender. Nos encontramos en el centro de esta ruta circular, por tanto vemos alrededor todo el recorrido de la jornada. Iniciamos el descenso y en poco tiempo alcanzamos Benifons (donde las gentes de esta localidad estaban preparando una gran barbacoa) viendo al paso la iglesia de San Miguel, de apariencia antigua pero la realidad es que está construida de las piedras de un antiguo templo. Y continuando por un sendero a la sombra de gigantescos robles (uno de ellos monumental), vamos descendiendo muy cómodamente hasta Noales, punto de inicio y final de esta fresca y cómoda excursión que sin duda dejó a todos muy satisfechos. 

En breve tendremos aquí el otoño, y desde el Club ya estamos preparando las clásicas excursiones de ésta estación tan agradable y colorida, para que podamos seguir gozando de nuestro Pirineo.  

 

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