Trufa-te convierte al Palacio de Hielo de Jaca en el gran escaparate de la trufa con 4.000 asistentes

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Visita de las autoridades a los cocineros (Foto: Gabi Orte)

Era un escenario conocido para trufa-te, hace una década que el Palacio de Hielo de Jaca sorprendió al fusionar este espacio con la gastronomía y esta noche ha vuelto a conquistar a más de 4.000 personas. Convertido en el gran escaparate de la trufa negra, en esta edición también ha sido testigo de la evolución que ha experimentado el sector demostrando que es posible la diversificación económica en el medio rural. Son las palabras del Presidente de la Diputación Provincial, Miguel Gracia, quien ha abierto las puertas con el alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón, entre muchos otros representantes de la provincia y de la sociedad jacetana.

En esta multitudinaria jornada que pasada una hora ya había superado las 1.500 personas, Miguel Gracia ha dicho que va más allá de la vertiente gastronómica porque “hace visible todo lo que hay detrás, que comienza por recuperar un producto autóctono de la provincia” e iniciar el proceso hacia lo que ya es un revulsivo para muchos pueblos y economías “algo que se nota al conseguir este año que toda la trufa sea de productores de la Jacetania”.

 

Acompañados de truficultores, responsables comarcales y municipales de toda la Jacetania y del mundo empresarial, el presidente provincial, Miguel Gracia, y el alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón, han resaltado las sinergias entre agricultores, la hostelería y las propias administraciones que se dan en “esta fiesta” como la ha calificado el primer edil, quien habla de “otro aliciente para el turismo, el preludio de un gran fin de semana para Jaca y todo el valle”, pone de manifiesto. Se refiere a esta iniciativa que consigue cerrar el círculo del campo a la mesa “para popularizar este producto porque no solo es producir también tiene que ser un polo de atracción y donde -apunta- “se puede ver la riqueza agroalimentaria de esta zona”.

 

Jaca ha saboreado 12 kilos de trufa en una cita pensada para los amantes de la gastronomía de calidad pero, sobre todo, para encontrar la complicidad del gran público al ponerla al alcance a precios populares. El Palacio de Hielo parecía una gran cocina en cuyos fogones, a pleno rendimiento durante toda la tarde y hasta pasadas las 22 horas, se han elaborado más de 12.000 tapas que prácticamente se han agotado. La trufa ha encontrado el mejor maridaje en los productos autóctonos de esta zona como puede ser la ternera pirenaica, la papada de Berdún, el queso de Villanúa o el pan de Santa Cilia, y también han estado presentes en algunas de las recetas las verduras y hortalizas de la huerta jacetana.

 

Debido a su característico sabor, la trufa negra ensalza cualquier plato y eso es lo que han demostrado los restaurantes con sus elaboraciones. En palabras de uno de ellos, “hemos conseguido hacer un menú completo con entrantes fríos y calientes, segundos platos y también postres con mucho producto km0”. Hasta los miles de paladares de trufa-te12 ha llegado en plena temporada de recolección de la trufa y en su mejor momento de maduración, después de pasar por las manos de los restaurantes Oroel, Lilium, el Mesón Corbacho, El Rincón de la Catedral, La Cocina, Bachimala, El Acebo, La Cadiera, el Mesón Serrablo, la Casa D’Ojalatero y El Molino.

 

Han sido once los establecimientos encargados de transformar los kilos de trufa en “deliciosas y sorprendentes tapas”, como las han definido muchos de los asistentes, que han podido ver presentado este hongo en tantas formas como se pueda imaginar: frescas, troceadas, en láminas, en jugo, como acompañamiento… Alrededor de 11.800 platos se han servido hasta el cierre del Palacio, donde han hecho gala de demostraciones de cocina en directo de algunos de los chefs que han concentrado multitud de miradas como puntos calientes de un evento donde toma protagonismo el aroma y unos ingeniosos platos llenos de matices, color y texturas.

 

También se ha podido adquirir trufa fresca en el espacio de los truficultores, que este fin de semana se han trasladado de Graus a Jaca, y desde donde han alcanzado los 7 kilos de trufa vendidos. Un hecho que su presidente, David Royo, ha destacado muy positivamente en la línea del auge de la truficultura en la provincia “que cada vez está más extendida en el territorio” superando ya las 1.500 hectáreas en prácticamente ocho comarcas altoaragonesas. Pero Royo dice que la trufa negra de Huesca si destaca por algo es por la “calidad del producto que ofrecemos”.

 

No todo ha sido gastronomía, el público ha podido disfrutar de exhibiciones de las prácticas deportivas más vinculadas a la ciudad como patinaje, curling y hockey por los clubes jacetanos y dj Santoro ha amenizado con música la ya tradicional jornada de degustación popular de la tuber melanosporum altoaragonesa organizada por la Diputación de Huesca y que en esta ocasión cuenta de nuevo con la colaboración de la Asociación de recolectores y cultivadores de Trufa de Aragón y el ayuntamiento anfitrión, además de los propios restaurantes jacetanos y las marcas comerciales que suministran la bebida.

 

Y la trufa va a seguir estando muy presente en la Jacetania en los próximos días con el programa organizado por Acomseja que incluye este sábado una salida al monte con demostraciones y hasta el 17 de febrero los restaurantes seguirán ofreciendo en sus establecimientos las tapas de trufa-te, además de menús y raciones donde no faltará el ‘oro negro’ que cada año conquista a más cocinas y consumidores.

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