Los ganaderos del Pirineo reclaman una reestructuración del sector con un modelo que haga rentables las explotaciones de montaña

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Hace falta una reestructuración urgente de la ganadería de montaña, esa es la reclamación unánime ante un sector que se ve abocado a la desaparición si no es escuchado y se implantan medidas de inmediato. Este martes día 9 se reunían numerosos profesionales en Sobrarbe para presentar la propuesta elaborada por la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés (ADELPA) con la participación de expertos y ganaderos, después de ver que no existe planificación alguna ni políticas agrarias para la protección de los ecosistemas de montaña y sus gentes.

El modelo que plantean para el Pirineo aragonés se basa en hacer rentables las explotaciones que, en números, se traduce en explotaciones con 40 /50 vacas o de unas 300 cabezas en el caso del ganado ovino. Y con un diseño al margen de la PAC, para garantizar su continuidad sin depender de futuras reformas. Entre las medidas por las que apuestan y que podrían ponerse en marcha de inmediato, está el Contrato Territorial de la Explotación (CTE), regulado por el Real Decreto 1336/2011 de 3 de octubre, como instrumento para promover el desarrollo sostenible del medio rural.

Con el actual tamaño de muchas explotaciones de montaña, el presidente de ADELPA, Pablo Castán, afirma que “lo único que pueden hacer es aumentar el número de cabezas por las exigencias del mercado y de la PAC”. Se quejan de que el Gobierno de Aragón siga apostando por el aumento de las dimensiones económicas en todo el territorio, “ignorando la realidad de las zonas de montaña, donde el aumento del tamaño de las explotaciones es absolutamente inviable”, en referencia tanto a las limitaciones geográficas como en términos medioambientales. “Y lo que no se puede hacer es dejar toda la situación al albur de una hipotética reforma de la PAC, que en el mejor de los casos llegaría cuando muchas explotaciones extensivas del Pirineo hayan cerrado sus puertas de forma irreversible”, se lamentan.

Lo que piden es garantizar la posibilidad de disminuir el tamaño de las explotaciones sin que afecte a su rentabilidad porque, según Pablo Castán, “así es imposible la gestión sostenible del entorno y un modelo viable de ganadería tradicional de montaña, lo que hace falta es aumentar el número de explotaciones y de familias ligadas a ellas, y disminuir el número de animales”.

Consideran que el CTE puede establecer un marco contractual en base al cual los titulares de las explotaciones de montaña asuman servicios medioambientales y prestaciones de carácter público que generan las explotaciones ganaderas de montaña, más allá de la retribución derivada de la venta en el mercado de sus productos.

La Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés sí que reconoce un avance en las reivindicaciones planteadas durante los últimos años, que es la publicación ayer mismo en el Boletín Oficial de Aragón, de una modificación de las directrices sectoriales sobre instalaciones ganaderas, que va a aliviar al menos parte, la problemática existente en cuanto a las distancias de las explotaciones ganaderas.

Sin ganadería extensiva, situaciones como los incendios forestales, la despoblación de los pequeños núcleos y la desaparición del paisaje pirenaico tal como se conoce van a pasar a un primer plano “y para entonces la situación será irreversible”. Todo ello, dicen, se ha visto favorecido y agravado por la falta de una adecuada legislación en materia de Montes.

Entienden que la ganadería extensiva en el Pirineo es el único modelo que puede luchar contra la despoblación, mantener el paisaje, la cultura y la biodiversidad, ser base de producción de alimentos naturales ligados al medio, producción de calidad frente a la masificación, prevenir los grandes incendios forestales y la liberación masiva de CO2 a la atmosfera que suponen… “y todo ello a un coste muy bajo para la sociedad”.

Esto es lo que se abordaba este martes en la mesa de trabajo integrada por Pablo Castán, como presidente de esta ADELPA; José Ramón Olivar, por la Sociedad cooperativa Agropecuaria de Sobrarbe, Joaquín Solanilla, en representación de UAGA, y Ramón Solanilla por ASAJA.

Crece la preocupación por la presencia del oso y el lobo
El sector ganadero pide conocer cuántos ejemplares de oso y lobo se encuentran localizados en el Pirineo y Prepirineo aragonés y articular un sistema para el acceso de los ganaderos a esta información en tiempo real. A este respecto, el presidente de ADELPA se pregunta si la reintroducción de osos eslovenos y lobos italianos es realmente un factor clave de la biodiversidad en el Pirineo.

Desde la Asociación han acordado pedir responsabilidades económicas y de todo tipo a las administraciones que han llevado a cabo la reintroducción de grandes carnívoros y solicitar medidas de gestión y control por parte de la Comunidad Autónoma de Aragón de la población de lobo que conlleven medidas de autoprotección y defensa frente a los ataques cada vez más habituales.

Para el Presidente de ADELPA, “lo normal sería que fueran estos carnívoros los que estuvieran localizados por GPS, y no el ganado, que es lo que están haciendo ahora algunos ganaderos para poder detectar los movimientos de su ganado ante los ataques de estos depredadores”

Por eso, se exige que los ganaderos tengan acceso a la información en tiempo real, sobre la presencia de ejemplares de oso o lobo en las proximidades de sus explotaciones.

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