Larga jornada en la Sierra de Guara

0
231

Con una meteorología favorable, el Club Pirineísta Mayencos de Jaca podía celebrar este pasado sábado una de las salidas de su programa de actividades, la Integral de Guara. Una ruta exigente y poco frecuentada en su totalidad. Partiendo de la localidad de Used, se ascendía al Cabezo de Guara, que con sus 1870 metros de altitud, era la primera cota de la jornada. Antes de abandonarlo se aprovechaba para continuar hacia el este, descendiendo hasta una plataforma, con unas extraordinarias vistas sobre el profundo tajo del Alcanadre, y los espectaculares plegamientos de la sierra de Lupera. Seguidamente se salvaba la depresión existente entre el Cabezo y la propia Sierra de Guara, para recorrerla totalmente de este a oeste. Primeramente se alcanzaba el Tozal de Cubilás, de 1938 metros. Seguidamente se descendía a otro collado, que hace de paso del tránsito de Santa Cilia de Panzano a Used. Continuando por el cordal se llegaba hasta la Punta Ballemona, de 1873 metros, bajando de igual modo hasta su collado homónimo, en cuyas proximidades se encuentra un pozo de nieve de cúpula redonda, como vestigio de un pasado en el que se aprovechaban los recursos de la montaña.

Otra rampa aguardaba para llegar a una de las cotas intermedias, en este caso los 1962 metros de las Puntas. Nuevamente se bajaba a otro collado, por el que posteriormente se realizaría el descenso definitivo, no sin antes terminar este extraordinario periplo por lo alto de esta sierra, techo del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Y se hacía con un corto, pero pendiente, desvío para alcanzar la Punta Norte, de 2042 metros, con un espectacular asome sobre la sorprendente verticalidad de la norte del macizo, y que servía de antesala del Tozal, máxima altura del conjunto, con 2078 metros, punto de retorno para volver sobre los pasos andados y tomar el sendero de descenso, que se hacía por los Fenales, para poner definitivamente rumbo al punto de inicio de la ruta, Used.

Una sierra, que si bien no goza de las alturas de la Alta Montaña Pirenaica, sí que ofrece unas vistas impresionantes a los cuatro costados, disfrutando visualmente por su cara sur de ese somontano que permite que las faldas de estas montañas comiencen a maridar con el llano de la Hoya de Huesca. Y si es por el norte, la depresión del valle de Nocito a los pies, y por encima las Sierras Exteriores del Pirineo, y como telón de fondo la cordillera en pleno. Una ruta, en definitiva, considerada como el máximo exponente en altura de todo el Espacio Natural Protegido, que colma las expectativas, y en la que el grupo mayenco invertía casi diez horas y media en su consecución, para recorrer más de 26 kilómetros, y salvar un desnivel acumulado total superior a los 1600 metros D+/-“.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.