Aínsa ha despedido este lunes sus fiestas en Honor a la Exaltación de la Santa Cruz con una jornada especialmente ligada a las tradiciones, poniendo así el broche de oro a cinco días de celebraciones marcados por la elevada participación de vecinos, vecinas y visitantes. Tras las sesiones musicales de la noche del domingo, la programación se retomaba a las 9:00h con la misa en la Cruz Cubierta y el posterior reparto de torta y chocolate. A mediodía Paco Lasierra, acompañado de la ronda local, recorría las calles de la villa medieval con la tradicional Ronda a la Antigua Usanza.
Ya por la tarde la histórica Corrida de la Cuchara ha vuelto a protagonizar uno de los momentos más esperados de las fiestas, con salida desde la caseta de Pascualillo y llegada a la Plaza Mayor. El podium absoluto ha sido para Alberto Puyuelo (9’59») y María Aso (12’37»), ambos ganadores en ediciones pasadas, aunque ninguno de los dos ha batido récord. Las altas temperaturas han supuesto un extra de dificultad, sin mermar no obstante la participación, que ha rondado, como viene siendo habitual, el centenar de participantes. Cabe destacar la marca registrada por Oroel Pérez (11’37»), un joven ainsetano de 14 años que ya ha dejado su excelente impronta en esta carrera quedando segundo en la absoluta masculina y primero en la categoría comarcal. En la comarcal femenina cabe señalar igualmente el nombre de la ainsetana Noa Sierco.
En la corrida de la Cuchareta han participado 105 niños y niñas repartidos en tres categorías. En la de los nacidos entre 2014 y 2016, han sido Hugo Soro y Zingla Supervía los ganadores; en la de 2017-2019 Razvan Rus y Elba García; y en la de 2020 en adelante Mateo Levi y Daría Rus. Todos ellos han demostrando la prometedora cantera de atletas con la que cuenta Aínsa y la comarca de Sobrarbe.
Las celebraciones continuaban cerca de las 20h con una Plaza Mayor que no paró de rebosar gente de todas las edades. El bautizo de moros y cristianos, la actuación del grupo Biello Sobrarbe y el tradicional Baile del Zapato, así como el espectáculo pirotécnico, han sellado una agenda que arrancaba el jueves por la tarde con la comida de juventud y el tour del porvenir. «Llegamos al último día muy satisfechos por la respuesta de la gente. Hemos visto las calles y las actividades llenas durante todo el fin de semana y, sobre todo, un ambiente de convivencia sobresaliente», destaca el concejal de festejos Luis Lascorz. En ese sentido, el alcalde Enrique Pueyo ponía en valor el simbolismo del día 14, «un día especial porque recuperamos esas tradiciones que han pasado de generación en generación y que hacen que las fiestas de Aínsa sean nuestras».
Las fiestas comenzaron oficialmente el día 10 con el pregón del Club Atlético Sobrarbe, que celebró junto al pueblo sus 50 años de historia y su estrecha vinculación con varias generaciones de vecinos y vecinas. Desde entonces, comidas y cenas populares, rondas, música, orquestas, actividades deportivas y propuestas para todas las edades han mantenido una elevada participación. Entre los momentos destacados ha estado también la ofrenda floral del domingo, que este año incorporó por primera vez a un municipio vecino como invitado. Boltaña inauguró esta nueva fórmula, reforzando el carácter comarcal de una celebración en la que participaron representantes políticos, sociales, educativos y empresariales de Sobrarbe. El alcalde ensalza precisamente, a modo de conclusión, «la capacidad que tienen estas fiestas para reunirnos, para mantener vivas nuestras costumbres y, al mismo tiempo, abrir Aínsa a toda la comarca. Han sido días de muchísima participación y convivencia, y ese es el mejor balance que podemos hacer».























