1. BARRANCO DE GABASA

Se trata de un excelente paseo que discurre por el fondo de un espectacular barranco que oculta una exuberante y variada vegetación y otras riquezas patrimoniales como el puente de origen medieval de Gabasa. Actualmente esta joya natural y senderista está acondicionada o equipada con pasarelas, barandados de madera, bancos y mesas de picnic… El itinerario se inicia en el sector sur del barranco, desde la pista que lleva a Peralta por el embalse del molino de El Truco. Desde allí, justo antes de cruzar un puente agrícola sobre el barranco, comienza la senda que en todo momento discurre en paralelo al barranco del Pueblo o de Gabasa. Durante el trayecto el camino irá cambiando intermitentemente de orilla, llegando a los impresionantes paredones de roca donde se encuentra el fotogénico puente de Gabasa. El sendero rompe la muralla y prosigue remontando el barranco, pasando junto a un bonito estanque y la cascada de tosca que alimenta el manantial de Clot d’Ull. El punto final del trayecto se produce en el sector norte del barranco, junto al puente de vehículos que conduce a la fuente Clot d’Ull.

2. ERMITA DE LOS MÁRTIRES Y SALL DE LA TOSCA EN CAMPORRELLS

En Camporrells tomaremos como punto de partida el Molí d’Abaix situado junto a una amplia zona de recreo y descanso desde donde cada 30 de julio parten los totxetaires de Camporrells y su «Ball dels Totxets».

A partir de ahí salimos en dirección a la ermita de los Santos Mártires Abdón y Senén, primero por camino junto a una zona de huertos y a continuación por sendero tradicional con un trazado muy bien adaptado al terreno, con pendiente suave, en buenas condiciones y con algún resto del antiguo empedrado. Justo antes de llegar a la ermita de los mártires, el sendero desemboca en el camino que le da acceso desde la carretera que une Camporrells y Nachá, con un firme muy bueno.

Tras una corta subida aparece ante nuestro ojos la ermita de los mártires, restaurada en fechas recientes, a la que se acude en romería anualmente el primer domingo de septiembre. El edificio consta de la ermita, con bóveda de arco ojival y puerta de acceso fechada en 1697, un pequeño campanario sobre la puerta con campana de bronce y un edificio accesorio amplio y espacioso. La tradición marca que cuando un caminante llega a la ermita debe hacer tañer la campana.

Delante de la ermita podemos encontrar una mesa de interpretación gracias a la cual podemos identificar los elementos más importantes, como por ejemplo el propio municipio de Camporrells, el monte y la ermita de San Quilez y también los más altos picos de los Pirineos. 

Tras la visita a la ermita, podemos regresar a Camporrells por el mismo camino que hemos seguido; de nuevo en el pueblo, recorremos aguasarriba el barranco del Regué, acondicionado a su paso por el pueblo, estando perfectamente fusionados los nuevos elementos (vallas, firme, zonas de paseo y descanso) con los antiguos puentes y el propio curso del agua. Tras el paseo por el barranco enlazaremos con el recorrido del Sall de la Tosca, un encajonado sendero fresco y sombrío, muy bien adaptado al paseo. Al finalizar, regresaremos al punto de partida visitando lo que hizo de Camporrells una afamada población; su fuente de agua sulfurosa, la Font de Ferri. Esta agua ejercen una acción positiva en afecciones de la piel y también en problemas respiratorios o digestivos. 

Tiempo: 120 minutos

Desnivel: 200m

Dificultad: Poca dificultad

Época recomendada: Todo el año. Aunque primavera y otoño son las épocas más esplendorosas en cuanto a colorido se refiere

3. DE ZURITA A PERALTA DE LA SAL 

Una vez en la entrada de Zurita, y bien conducidos por las señales informativas, tomamos la senda que nos lleva a introducirnos en el barranco del mismo nombre por un camino bien orientado.

En poco más de media hora llegamos a nuestra primera parada: la Cueva de Cristal. Para ello, debemos tomar un pequeño descenso a la derecha que nos conduce a este tirabuzón de la naturaleza, entre piedras, tierra, ramas y algo de agua. 

Poco son los pasos que nos separan de otra de las paradas ineludibles: los Pozos de Hielo. Son tres muestras de aquellos almacenes de hielo, con posibilidad de introducirnos en el último de ellos, bien iluminado y, por tanto, perfectamente visible en su interior. 

Seguimos nuestro viaje inmersos en una espesa naturaleza que nos lleva hasta una explanada cultivable (zona Getsemaní) y enfilamos la parte final y quizá menos sencilla de transitar, aunque bien resuelta. Esos últimos metros del barranco de Zurita nos derivan a la salida del mismo, en una doble dirección; a la derecha, Gabasa, a la izquierda, Peralta de la Sal. Nuestro camino se dirige a la localidad peraltense en un último kilómetro y medio que nos regala vistas inmejorables del omnipresente Castell de la Mora. 

Distancia: 5,5 Km.

Tiempo: 120 minutos

Desnivel: 400m.

Época recomendada: primavera y otoño son las épocas más coloridas. 

4. RUTA POR LOS PUEBLOS ABANDONADOS: PELEGRIÑÓN Y ROCAFORT

Pelegriñón y Rocafort perdieron sus habitantes durante las décadas de los años 60 y 70 del pasado siglo, nunca llegaron a contar con servicios como la electricidad o el agua corriente. Pelegriñón pertenece al término municipal de Alcampell y Rocafort al de San Esteban de Litera.

Durante la ruta veremos algunas señales que indican rutas de BTT, estos caminos son perfectos para recorrerlos en bicicleta de montaña. Como punto de partida tomaremos el parque municipal «El Prado» de San Esteban de Litera. 

Caminaremos por la carretera en dirección a Peralta de Calasanz algo más de un centenar de metros hasta toparnos con un camino a la derecha, señalizado como «Ruta BTT- Rocafort». Dejamos la carretera y recorremos el camino siguiendo en todo momento el ramal principal; tras haber dejado atrás un par de cruces de caminos muy cercanos entre sí e inmediatamente tras una curva llegaremos a un cruce donde deberemos tomar el camino de la derecha. Hemos recorrido unos 800 metros desde la carretera, unos diez minutos. No está señalizado y hay que prestar atención. Todo este tramo no tiene un paisaje especialmente llamativo, aunque pertenece al Lugar de Interés Comunitario (LIC) «Yesos de Barbastro». Seguimos unos minutos y nos toparemos con otro cruce donde tomaremos el ramal de la derecha y a partir de ahí seguiremos por el camino que parece el principal en todos los cruces durante unos 20 minutos (1,5 km), siguiendo de frente hacia el Este, que es la dirección que llevamos. Tras este trayecto llegaremos a un cruce justo después de una pequeña bajada y un edificio en ruinas junto al camino, hemos llegado al barranco que baja de Alcaná (tratemos de recordar este lugar, volveremos a este cruce durante el regreso). Si nos fijamos, desde aquí divisaremos ya la ermita de Santa Ana. Seguimos de frente, ignorando el camino a derecha e izquierda. Al ratito encontraremos un cruce con señal indicando el acceso a la ermita. 

La ermita está dedicada a Santa Ana y los antiguos habitantes del cercano Pelegriñón acuden en romería todos los meses de mayo. Regresaremos al camino principal y continuando por él encontramos a los pocos metros otros desvía señalizado que nos encaminará hacia Pelegriñón, El camino se va estrechando según avanzamos, la vegetación se hace cada vez más espesa y, de repente, aparece ante nuestros ojos la ruina completa de Pelegriñón. Tan sólo algunos pilares y paredes se mantienen de pie, permitiendo adivinar el esqueleto de las construcciones a las que pertenecían. 

A unos pocos metros hacia el sur, atravesando un puentecillo de madera carcomida, podemos ver, que no visitar, la iglesia parroquial. Su estado de ruina total hace que no sea prudente adentrarse entre sus muros. Regresaremos al puentecillo y continuamos por el sendero despidiéndonos de este lugar tan desolado. El paisaje cambia, el sendero nos adentra en un pinar. Aquí tendremos que esforzarnos en las subidas, hay bastante pendiente. En el punto más alto ya divisaremos entre los árboles la ermita de la Virgen de la guardia de Rocafort. El sendero descenderá suavemente y desemboca en un camino de tierra. Seguimos hacia la derecha, pasando junto a un cementerio y tras unos metros, una curva cerrada y una corta subida llegaremos al a ermita. Restaurada en 1992, se encuentra en un lugar privilegiado con grandes vistas. A este lugar acuden los antiguos habitantes de Rocafort todos los meses de abril. A continuación regresaremos hasta el cementerio y seguiremos camino abajo hasta llegar a Rocafort. La iglesia de San Miguel, en ruina, se alza junto al conjunto urbano. 

Siguiendo el camino hacia abajo llegamos a un cruce con un panel informativo y de allí nos dirigiremos al Norte, siguiendo la señal que indica Cuatrecorz. Entramos de lleno en la parte más senderista de la ruta. En el primer desvío que encontremos tomaremos el ramal de la izquierda, un camino ascendente; proseguiremos por él y llegaremos a un cruce con una balsa. Tomaremos el camino de la derecha. En los tres cruces que iremos atravesando tomamos siempre el ramal de la izquierda. Alcanzamos un nuevo cruce en el que seguiremos de frente, hacia abajo, el camino comienza a descender. El bosque vuelve a ser espeso y donde nos encontremos un cruce tomaremos el camino de la derecha, cambiando bruscamente de dirección. Tras una larga y pronunciada bajada, desembocamos abruptamente en el camino que asciende por el barranco de Alcaná. Aquí tomamos el camino de la izquierda y en menos de diez minutos estamos en el camino por el que hemos llegado desde San Esteban de Litera, justo antes de alcanzar le ermita de Santa Ana. Desde aquí ya sólo es descansar el camino hasta San Esteban.

Distancia: 16 Km. Desnivel: 380m de ascenso acumulado

Tiempo: 4,5 horas (incluyendo paradas)

Dificultad: Poca dificultad

Epoca recomendada: Otoño-Primavera

5. UN CASTILLO COLGADO DEL CIELO. CUATRECORZ-CASTELL DE LA MORA-PERALTA DE LA SAL

En esta ocasión caminaremos desde el pueblo de Cuatrecorz hasta el de Peralta de la Sal, pasando por uno de los puntos más altos, bellos y con mejores vistas de toda la comarca de la Litera: el Castell de la Mora. El recorrido que vamos a describir no es circular, por lo que tendremos que combinar vehículos o que nos vengan a recoger a Peralta. En cualquier caso, un andarín sin mucha experiencia puede ser capaz de regresar sobre sus pasos hasta Cuatrecorz, no siendo necesario ascender de nuevo hasta La Mora.

El recorrido comienza en Cuatrecorz, a la entrada del pueblo desde la carretera de Peralta encontraremos un peirón y unas señales indicando los caminos y senderos. En ese punto, observando el entorno daremos con la silueta del Castell de la Mora y tomaremos el sendero que va en esa dirección, que nos adentrará en el Barranco del Cananillo.  Debemos estar atentos a algunos montones de piedras que nos guiarán, y sobre todo al que nos señalará el punto donde debemos dejar el cauce para ascender y abandonarlo. 

Ascendemos para luego bajar y el sendero nos acabará dejando abruptamente en el ancho cauce del ramal principal del barranco del Cananillo. Giramos a la izquierda siguiendo el cauce aguas abajo y, tras un par de curvas, enseguida encontramos un ancho camino rodado ascendente a nuestra derecha. Lo tomamos. Tened paciencia, esta es la subida más pendiente del recorrido, luego es más suave. Al finalizar la cuesta aparecerá ante nuestros ojos de nuevo la silueta de la torre, la cual habíamos perdido de vista mientras estábamos dentro del barranco. A partir de este momento, por un camino ancho y cómodo, progresaremos entre campos de cultivo, olivos y almendros, éstos últimos ya en flor. Parece que el Castell está cerca, pero para poder acceder hasta él vamos a tener que dar un rodeo. Así pues, sin perder de vista la torre, proseguiremos por el camino tomando en los cruces aquel ramal que nos lleve hacia la derecha, esto es, hacia el castillo. Al principio parecerá que nos estamos alejando, pero es necesario. Sólo debemos guiarnos por la vista.

Ya en las últimas cuestas, y tras una curva, hallaremos la ermita de La Virgen de la Mora, en la que vivieron ermitaños hasta el siglo XIX y a la que se acude en romería cada mes de septiembre. Podéis visitar libremente la ermita y junto a ella encontraréis un panel informativo. Por último ya sólo nos queda alcanzar el Castell de la Mora, del que sólo queda la torre, de planta rectangular, con puerta de arco en el lado norte. Las vistas son fantásticas desde este lugar y se domina prácticamente toda la comarca, nos entramos a 800 metros sobre el nivel del mar. No en vano fue primero puesto defensivo musulmán y luego cristiano. Llevamos unas dos horas de camino y nos encontramos en el punto más alto del recorrido, así que es un buen momento para descansar y tomar algo mientras admiramos el paisaje. También hay un panel informativo que amenizará la visita.

A continuación nos dirigiremos a Peralta, donde los padres escolapios custodian la imagen gótica original de la Virgen de la Mora. Regresaremos sobre nuestros pasos, pasando junto la ermita y llegando hasta el último cruce de caminos que hemos atravesado en el recorrido de subida. Allí seguimos de frente y a los pocos metros tenemos otro cruce donde encontraremos señales del sendero GR 23. Seguimos la indicación hacia Peralta y por cómodo camino y suave descenso entraremos a Peralta por la calle de San Juan. Tras atravesar el Sosa por un puente nos encontramos frente al corazón espiritual de Peralta, el santuario calasancio. 

Distancia: 12 km

Tiempo: 3 horas

Desnivel positivo acumulado: 440 m

Dificultad: Fácil

Circular: No. Se precisa combinar vehículos. Podemos hacerla circular volviendo a Cuatrecorz sobre nuestros pasos. También podemos realizar Cuatrecorz – La Mora – Cuatrecorz.

Época recomendada: cualquier época del año 

6. BARRANCO PONZ Y ROCAS DEL TURMO – RUTA DEL AGUA (AZANUY)

La senda comienza en la travesía de Azanuy, en las proximidades de la báscula. Allí encontraremos un panel  informativo con un croquis, algunos datos de la ruta y la primera señal que nos dirige hacia el Barranco Ponz y rocas  del Turmo. Seguimos siempre dirección Barranco Ponz. Continuamos por el camino siguiendo los hitos y en un recodo del camino encontraremos un reloj de sol con una curiosa inscripción junto a un banco para descansar.

Casi inmediatamente hallaremos una señal para acceder al Alchup Agualí; proseguimos hasta un cruce sin señal donde tomaremos el ramal de la derecha. El camino discurre plácidamente entre sembrados hasta toparnos con una señal que nos hace iniciar el Barranco Ponz. Esta parte del camino es muy agradecida pues transcurre a la sombra entre árboles por el interior de este curso de agua habitualmente seco. Lo seguiremos sin pérdida, disfrutando de la senda y de la naturaleza, hasta llegar a un cruce con señal junto a una cueva excavada en un talud de tierra.

Aquí nos dirigiremos hacia las Rocas del Turmo. Tras continuar unos cinco minutos barranco abajo, tendremos que estar atentos para salirnos de éste a mano derecha, por un terraplén. Si estáis atentos veréis las marcas verdes y amarillas. Y un poquito más adelante comienza el pequeño recorrido circular de las Rocas del Turmo. Se trata de un pequeño rincón del término de Azanuy donde sobresalen grandes rocas con formas curiosas que hacen volar la imaginación: caras, objetos, personajes

La senda sigue un poco más en la misma dirección hasta que comenzamos a girar. Ahora caminamos por la falda del roquedo, entre carrascas. En un breve descenso rodearemos un par de rocas redondas como una pelota para acabar llegando a un curioso lugar: en una roca alguien excavó una cueva que cerró con un pequeño muro dejando una puerta. Una ranura en la roca por la parte superior impide la entrada de agua en tan bien pertrechado refugio.

La senda continúa unos metros más adelante entre unas rocas. En el lado derecho veremos unos escalones picados en la piedra que dan acceso a un pequeño aljibe, probable suministro de agua del refugio junto al que acabamos de pasar. Si subimos a visitarlo hagámoslo con precaución.

La senda sigue por la ladera arbolada, y las marcas nos llevarán de nuevo al punto de entrada a la Rocas, finalizando aquí este tramo del sendero. Comenzamos así el regreso a Azanuy, regresando al Barranco Ponz y ascendiendo por él cinco minutos hasta el cruce donde había una cueva en un talud de tierra.

Aquí salimos del barranco dirección a Azanuy, por un camino vecinal seguimos recto unos 25 minutos hasta el Alchup Cimbrella. Se trata de un aljibe de unas medidas respetables con un canalillo para recoger las aguas y dirigirlas a su interior, contando además con unas escaleras de acceso. Además está rodeado por un cercado de madera. De inmediato nos encontramos con el camino por el que hemos iniciado nuestra andadura y por el que regresaremos a Azanuy en un periquete.

Distancia: 8,8 km

Tiempo: 3h y 30 minutos

Dificultad: Fácil.

Desnivel positivo acumulado: 250 metros.

7. DE BAELLS A SAN QUÍLEZ

Estacionaremos nuestro vehículo junto a las piscinas, a la entrada del pueblo de Baells. Saldremos del pueblo en dirección a la ermita de Santo Toribio, y pasaremos junto al cementerio dejándolo a mano izquierda según nuestro sentido de la marcha.  Una vez alcanzada la ermita dejaremos definitivamente atrás el asfalto. Continuaremos por el camino hasta llegar a un cruce donde seguiremos la indicación de “Zurita – San Quílez PR HU 113”. 

Proseguimos nuestro caminar por camino ancho y cómodo, sin ascender demasiado y seguiremos la indicación “Zurita”. Continuamos por camino y ahí donde tengamos alguna duda siempre encontraremos las marcas blancas y amarillas de la senda PR. En un recodo del camino hallaremos un panel informativo que nos indicará la proximidad de la ermita de San Urbano, ermita a la que acuden los antiguos pobladores de Zurita una vez al año.  Si seguimos el camino al poco nos encontramos con el pueblo de Zurita, tomamos el camino que nos lleva a rebasar el pueblo por arriba, sin entrar en él. Iremos remontando el barranco de la Font y tras un buen rato alcanzaremos un collado con un gran cruce de varios caminos, sólo tenemos que seguir la indicación a “San Quílez”. Desde aquí ya se divisa la silueta de la ermita en la cima del monte, pero aún queda un trecho y con subida. Un par de paneles informativos situados en los alrededores de la ermita os contarán interesantes historias sobre este lugar. Para el regreso sólo hay que desandar el camino por donde hemos venido.

Distancia: 10 km (sólo ida)

Tiempo: 2:30 horas (sólo ida)

Dificultad: Moderado.

Desnivel  positivo acumulado: 500 metros.

Consejos: Mejor evitar los meses calurosos. Si tomamos Zurita como punto de inicio y regreso, tiempo y recorrido se reducen a la mitad. No así el desnivel.

FUENTE: www.lalitera.org

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