Cuando las personas son capaces de sumar sus retos, su talento, sus visiones… Acaban creando un horizonte común que está por encima de otras consideraciones. Lo importante es la supervivencia colectiva.
Binéfar es de esos lugares en los que el emprendimiento, como las semillas en la tierra fértil, se prodiga a través del tiempo. Va en el carácter de sus gentes.
Cuando analizaba los datos de población, no he tenido por menos que viajar al Binéfar del año 1600, cuando contaba con tan solo 300 habitantes. En aquellas familias está sin duda el origen de lo que hoy, después de 420 años, y la llegada de gentes de la montaña y otros lugares, es Binéfar.
He tenido la suerte de conocer y compartir desde el terreno profesional algunos de los grandes retos de la ciudad en los últimos 40 años. El nacimiento de FEBI, el fruto del talento de binefarenses, el desarrollo industrial, el nacimiento de radio Binéfar… La ciudad hoy, poco se parece a la de aquellos primeros años. Se ha transformado para adecuarse a los nuevos tiempos y eso, la innovación convertida en un camino, es lo que la impulsa para aprovechar las nuevas oportunidades.
Binéfar tiene grandes y nuevos retos por delante que vendrán de la mano de la última gran revolución ,a la inteligencia artificial, y de la continuidad generacional de sus grandes emprendedores.
Siempre Binéfar.























