Extrarradios ha cerrado este domingo su programación en Almudévar con una jornada dedicada a la danza, la brujería y el teatro. Durante tres días, diferentes disciplinas artísticas se han podido disfrutar en distintos espacios del municipio, desde la plaza de España y el Centro Cultural hasta la discoteca Coliseum y la ermita de la Virgen de la Corona.
La mañana ha comenzado precisamente en este último espacio, donde la bailarina Laura López y la violagambista Pilar Almalé han presentado “Spirit Hilma”, una pieza inspirada en la pintora sueca Hilma af Klint, pionera de la abstracción y profundamente interesada en la espiritualidad y en aquello que escapa a la vista.
La danza de Laura López y la música en directo de Pilar Almalé, que también se ha sumado al movimiento en algunos momentos, han encontrado un escenario muy especial en el exterior de la ermita. El viento ha acompañado toda la actuación y, como alguien ha comentado con mucho acierto en Instagram, menos mal que soplaba, porque el espectáculo quitaba el aliento.
Por la tarde, el historiador Carlos Garcés ha ofrecido en el Centro Cultural la conferencia “La bruja, ese monstruo”, en la que ha cuestionado las distintas imágenes de la bruja que se han construido a lo largo de los siglos.
Garcés ha distinguido tres figuras. La primera, la bruja maléfica, a la que se atribuían crímenes como matar a niños pequeños y chuparles la sangre. La segunda, la bruja demoníaca, vinculada a supuestas sectas secretas y pactos con el demonio. El historiador ha situado el origen de esta imagen en los Pirineos y ha recordado que las persecuciones por brujería acabaron con la vida de unas 150 personas en Aragón.
La tercera es la bruja sanadora, una figura positiva que se ha popularizado posteriormente, pero de la que tampoco existen pruebas documentales que permitan considerarla una realidad histórica tal como se representa actualmente.
Garcés también ha explicado que el miedo a las brujas era anterior a las grandes persecuciones y que continuó presente entre las clases populares cuando las élites cultas ya habían dejado de creer en ellas. Durante la conferencia ha abordado, además, el origen de la creencia de que las brujas podían volar y las numerosas representaciones de la brujería en la obra de Francisco de Goya.
El teatro ha puesto el cierre a la programación de Almudévar con “Prometeo, bufón y mártir”, de El Gato Negro. Alberto Castrillo-Ferrer interpreta a cerca de treinta personajes en una obra creada junto al dramaturgo y director italiano Marco Zoppello, de Stivalaccio Teatro, que recupera la tradición del teatro popular y la influencia de Dario Fo.
Castrillo-Ferrer ha explicado que el proyecto nació de su colaboración con la compañía italiana y del interés por una forma de contar historias en la que un solo actor interpreta numerosos papeles. El mito de Prometeo sirve también para establecer conexiones con la actualidad, una de las grandes virtudes de los clásicos, según el intérprete.
La historia está narrada por Dioniso, dios del vino y la embriaguez, y se desarrolla sobre una tarima circular que recuerda a un altar. Castrillo-Ferrer ha relacionado esta puesta en escena con los orígenes religiosos del teatro griego y con el lema de Extrarradios. “Todo buen teatro tiene mucho de sagrado”, ha señalado, defendiendo el teatro como un lugar de encuentro en el que las personas se reúnen para reconocerse en las historias que se cuentan.
La alcaldesa de Almudévar, Sofía Avellanas, ha realizado un balance positivo de esta tercera edición y ha destacado la posibilidad de disfrutar en el municipio de propuestas culturales que difícilmente llegarían de otra manera. También ha valorado que las actividades se desarrollen en espacios tan diferentes como la plaza de España o la ermita de la Virgen de la Corona.
Entre los momentos más destacados del fin de semana, Avellanas ha recordado la participación del grupo local La Noche Infinita en la inauguración y el concierto de Amancio Prada, que llenó el Centro Cultural. El músico tuvo que regresar al escenario en tres ocasiones ante los aplausos del público y llegó a interpretar una canción que no tenía prevista.
Por su parte, el concejal de Cultura, Fernando Martínez, ha destacado que muchos de los artistas no se han limitado a actuar, sino que han aprovechado su estancia para conocer Almudévar y conversar con sus vecinos.
Como ejemplo ha mencionado a Amancio Prada, que llegó el jueves y permaneció hasta el sábado. Durante esos días paseó por el municipio, visitó la iglesia, la ermita y la plaza, y frecuentó distintos establecimientos del pueblo. “Se fue muy contento y con ganas de volver”, ha señalado Martínez.
La alcaldesa también ha reconocido el trabajo de los equipos de producción, del personal municipal y de los concejales, así como la colaboración entre los ayuntamientos de Almudévar y Ayerbe. “Somos unos ayuntamientos pequeños y, donde no llega el equipo de producción, tenemos que llegar las personas del ayuntamiento”, ha explicado.
Extrarradios continuará del 29 de octubre al 31 de octubre en Ayerbe, donde se desarrollará la segunda parte de esta tercera edición con nuevas propuestas musicales, escénicas y artísticas.
























