Casi 200.000 euros de subvención para Casa Lardiés, el nuevo refugio y espacio multiusos de Peña Guara

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El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Joaquín Olona, inauguró el sábado 12 de noviembre Casa Lardiés, el nuevo refugio de montaña ubicado en la localidad de Nocito, en el municipio oscense de Nueno y que ha sido subvencionado por el Gobierno de Aragón. En concreto, ha recibido casi 200.000€ a través de los Fondos LEADER, lo que representa casi un 21% de la inversión total. Las obras concluyeron este verano y ya ofrece 40 plazas de alojamiento. El nuevo equipamiento viene a cubrir una demanda de servicios en una zona de gran interés para excursionistas, senderistas y practicantes de los deportes de montaña.

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Casa Lardiés es el nombre familiar de la antigua vivienda que ha sido rehabilitada y ampliada para convertirla en la primera instalación deportiva montañera de sus características que presta servicio en la cara norte del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. El refugio es un viejo proyecto impulsado por el club de montaña Peña Guara, que tiene encomendada la gestión de estas nuevas instalaciones cuya propiedad ostenta el Ayuntamiento de Nueno.

“El refugio Casa Lardiés de Nocito es una instalación única en todo el eje norte del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara que, sin duda, va a favorecer la presencia y afluencia de personas y grupos, potenciando la posibilidad de realizar actividades turísticas y deportivas en el territorio en el que se inscribe”, dijo el consejero durante la inauguración, quien elogió la dedicación del club Peña Guara para conseguir impulsar este proyecto.

Casa Lardiés de Nocito se suma así a la red de refugios de montaña oscenses, con las mismas prestaciones y servicios que tienen el resto de refugios gestionados por la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), disponiendo de comunicación telefónica vía satélite, así como radio socorro de montaña. Sus 40 plazas de capacidad le permiten albergar grupos excursionistas o de montañeros que se desplacen en autobús, cursos de iniciación al montañismo, aulas de naturaleza, actividades de colegios, etcétera. Las reservas pueden realizarse desde la web albergues y refugios.com o desde la página del propio refugio.

Refugio y edificio multiusos

En 1973 el club Peña Guara de Huesca adquirió en Nocito, previa donación José Cardús Naya, una casa en estado ruinoso, con la finalidad de levantar un refugio de montaña que ofreciera cobijo a montañeros y personas que, ya entonces, transitaban por un territorio muy abandonado. Pero aquel proyecto no fraguó y en 1986 tuvo que ser finalmente derribado el inmueble, iniciándose entonces conversaciones con el Ayuntamiento de Nueno para la permuta del terreno, que pasó a ser plaza, facilitando así el tránsito de vehículos en la parte alta de la localidad.

Tras años de gestiones, en 2017 se encarga el proyecto del refugio como una actuación conjunta del Ayuntamiento de Nueno y Peña Guara en los terrenos propiedad de ambos, pero un año después se presenta la oportunidad de adquirir un edificio antiguo de arquitectura popular para desarrollar el proyecto, una opción con mejores prestaciones y beneficios, especialmente sociales para el lugar. Así, se modificó el plan de actuación y se adquirió Casa Lardiés.

Es un edificio de planta baja y dos alturas con aprovechamiento a su vez de las falsas o graneros, con una superficie de 200 m² por planta, además de un corral adosado de la misma superficie que ha permitido habilitar un salón multiusos y comedor con capacidad para 150 usuarios. Este espacio evitará el hasta ahora obligado alquiler de carpas para las fiestas del pueblo, reuniones de los vecinos, actos comarcales… para la ubicación de puntos de organización de eventos deportivos que actualmente se organizan en la localidad (carreras por montaña, marchas senderistas…) y que no disponían de la infraestructura adecuada. De igual manera, el espacio multiusos del refugio puede ser utilizado también como sala de control de emergencias (incendios, etc.).

Las obras de rehabilitación, realizadas por la empresa aragonesa Prames, resultaron bastante complejas. Al tener que estar los dos edificios —refugio y multiusos— solapados, la actuación se realizó conjuntamente, ya que planteaba una elevada dificultad técnica, con dos fases de obra distintas y separadas en el tiempo. En la intervención se han respetado dos elementos de construcción popular que tenía la casa, particularmente el horno de pan, una cocina aragonesa con su cadiera de madera y chimenea típica del Serrablo, tejado de laja, paredes de piedra y arcos interiores.

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