La villa de Campo acogió la tercera edición del Festival Riada, un certamen que nació en 2023 con el objetivo de luchar contra la despoblación así como homenajear y recordar que el 29 de septiembre de 1986 Campo y los pueblos de su alrededor se salvaron de ser inundados por un pantano gracias a la movilización de sus vecinos durante 10 años. Una edición que empezó el mediodía del sábado en el patio de las escuelas y el local social de Campo y al que asistieron centenares de personas.
En esta tercera edición del festival, que lo organiza la Asociación Campo 29 de Septiembre en colaboración con le ayuntamiento y los negocios de Campo y la entrada tenía un precio simbólico de cinco euros. Pudimos contar con las actuaciones de los grupos Mallazo, Escombro, BIrrólogos, Ni Zorra, Ronda La Craba y los dj’s Cuca de Mundi y Jose K. Además de las actuaciones musicales, por la jornada mañanera hubo un mercadillo ¡ de entidades, una sesión vermut con tapas hechas por los bares y restaurantes de Campo. Paralelamente, durante la jornada hubo una exposición con fotografías históricas y recortes de prensa sobre la lucha de los vecinos de Campo para salvar su pueblo de ser inundado por el pantano Lorenzo Pardo, que iba a inundar una extensión de terreno que iba desde Santaliestra hasta Seira, 15 kilómetros de largo por 12 de ancho en su máximo punto e iba a ser el mayor del Estado en esos momentos. También hubo a una comida popular en el local social de Campo a la que asistieron más de 100 personas.

Por la tarde, las actividades empezaron con la emisión del documental ‘Por una montaña digna’, creado por el Movimiento por una Montaña Digna. Una obra que explica la lucha de diferentes poblaciones del Pirineo aragonés por sobrevivir frente a proyectos como pantanos, parques solares o infraestructuras que suponen un gran desafío para su supervivencia.
Desde la organización queremos dar las gracias una vez más al Movimiento por una Montaña Digna por venir a Campo para mostrarnos su obra. Porque sabemos que Campo logró salir adelante y frenar el pantano, pero documentales como este nos demuestran que otros pueblos no tuvieron tanta suerte y que, tras décadas de lucha, todavía siguen viviendo con este desafío que supone para su supervivencia.
Tras la emisión del documental fue el inicio de las actuaciones musicales que hicieron bailar y saltar a mayores y pequeños gracias a la variedad de temas y estilos que nos ofrecieron Ronda La Craba, Birrólogos, Ni Zorra!, Mallazo o Escombro. Por la noche también se ofreció una cena popular de carne a la brasa, a la vez que también había dos foodtrucks prestando servicio. Cuando llegó el turno de los dj’s fue el turno de cerrar el patio de las escuelas y trasladar el festival la local social, donde se estuvo bailando hasta bien entrada la madrugada.

La primera y segunda edición del Riada superaron todas las expectativas y dejó un listón tan alto como difícil de igualar. Sin embargo, gracias al apoyo e implicación de los voluntarios y de los vecinos de Campo, que se movilizaron para asistir a la organización en lo que necesitara, desde la organización del festival estamos muy satisfechos por el desarrollo la jornada y por la afluencia de público con gente venida de toda la geografía aragonesa para defender y reivindicar su lengua, cultura y territorio.




















