Recuperar tradiciones antiguas es una afición propia de los pueblos y en Curbe la familia Nova-Arévalo ha construido el sistema tradicional de elaboración del aceite. Aprovechando que estamos trabajando nuestra localidad, el pasado viernes 4 de Diciembre, los alumnos de la escuela de Curbe se acercaron a conocer el proceso de transformación de la oliva en aceite. Oscar y Donato, padre y abuelo de dos niños del colegio les explicaron cómo se hace el aceite mediante el método más antiguo que se conoce. Además, ellos mismos pudieron participar en todo el proceso: recogida, selección de las olivas, así como el triturado del fruto en el molino y la prensa de la pasta resultante para obtener el aceite. Les resultó un proceso muy curioso, por ello les gustaría contarlo más detenidamente.
En primer lugar conocieron el árbol, el olivo, cuyo fruto son las olivas y con los peines, rama por rama, fueron arrastrando las olivas hasta que fueron cayendo sobre las mantas. De las mantas pasaron al carretillo que les permitió transportar el fruto hasta la criba y así empezar el segundo paso del proceso. Éste consiste fundamentalmente en introducir las olivas en una tolva y de ella bajan por unos largos alambres rodados que permiten pasar el fruto, obteniendo finalmente las olivas sin hojas ni ramas. Posteriormente las olivas se lavan, transportadas con el carretillo se conducen hasta un pequeño lavadero y se deja escurrir bien el agua. Ya tenemos el fruto limpio y preparado para lo siguiente, moler las olivas. En el molino se van triturando y se forma una pasta, ya empezamos a notar el aroma del aceite. A continuación se prensa la pasta resultante, se va metiendo en los capachos, apilados unos sobre otros, se coloca en la parte de arriba una pesa y mediante el proceso de prensado tradicional se va exprimiendo el aceite que por un sistema de conducción llega hasta un recipiente de cristal. Toca esperar y ver a través del cristal cómo el aceite se va separando del agua. Nos resultó muy curioso ver cómo el aceite se queda en la parte de arriba y el agua en la de abajo, aprendemos que el aceite pesa menos, por eso ocupa la capa superior.
Y esta visita no podría terminar de otra forma si no es probando el delicioso aceite resultante de este curioso proceso. Así que los responsables de la elaboración les invitaron a unas tostadas con aceite y azúcar, merienda muy típica entre los abuelos y también padres de sus alumnos.






















