La tercera edición del Festival AnAbArcA concluyó en el Monasterio de Nuestra Señora de la Gloria con el concierto Mediterránea, a cargo de los hermanos Pablo y Daniel Zapico. El festival, que forma parte de la programación de EnClaves, Festival de Música y Patrimonio en la Hoya de Huesca, organizado por la Comarca Hoya de Huesca, volvió a convertir Casbas en punto de encuentro para la música histórica, la danza y el canto coral.
La guitarra barroca y la tiorba, instrumentos de cuerda pulsada, fueron las protagonistas de la velada. Instrumentos y músicos se conjugaron en un diálogo musical tan preciso como expresivo, que captó desde el inicio la escucha atenta del público.
El programa, centrado en danzas españolas e italianas del Barroco, ofreció una amplia paleta de formas musicales del siglo XVII y XVIII: pasacalles, jácaras, folías, fandangos, chaconas e incluso jotas. Cada pieza, con su carácter propio, tejía un puente entre tradición y contemporaneidad gracias a la interpretación llena de complicidad y virtuosismo de los Zapico. Su dominio técnico es tal que lo complejo parece sencillo, fruto de años de compenetración y sensibilidad compartida.
La interpretación, aunque fiel a los principios de la práctica históricamente informada, fue profundamente personal y genuina, ya que todos los arreglos ofrecidos eran obra de los propios intérpretes. Además, sus explicaciones sobre los dos instrumentos utilizados complementaron la escucha y ayudaron al público a apreciar con mayor profundidad los matices de cada pieza.
El estilo elegante y delicado de los hermanos Zapico terminó por conquistar por completo a la sala, que volvió a llenarse en esta última jornada. La ovación final, con el público en pie, puso el broche de oro a una gran actuación.
Este concierto cerró un festival que ha ido creciendo con paso firme. Como señaló Antonio Fortuny, presidente de la Asociación Valle de la Gloria, organizadora del evento, “este año hemos superado los números anteriores”. Los talleres de canto coral y danza aumentaron su participación (42 personas frente a 32 el año pasado) y los tres conciertos rozaron o alcanzaron el aforo completo, sumando en total unas 350 personas asistentes. “Una cifra más que aceptable para este tipo de música”, valoró Fortuny, quien también destacó la calidad de la programación, la acústica del espacio y la diversidad del público.
Además, la muestra final de los talleres celebrada por la mañana aportó un aire festivo y participativo al último día, con asistentes “exultantes y pensando ya en la próxima edición”, según sus palabras.
El Festival EnClaves continúa durante todo el mes de julio
El concierto de clausura de AnAbArcA no supone un final, sino la continuación de un mes dedicado a la música y el patrimonio. EnClaves, organizado por la Comarca Hoya de Huesca, sigue su curso durante todo el mes de julio con una programación diversa que llevará conciertos a Gurrea de Gállego, Sesa, Ibieca, Huesca, Lupiñén o Angüés. Una invitación a seguir disfrutando de la música en diálogo con el paisaje, la historia y la arquitectura de la comarca.























