La localidad de Pueyo de Marguillén, un pequeño núcleo del municipio de Graus, ha mejorado su hasta ahora precario servicio de suministro de agua tras la reciente finalización de las obras de conexión de su red al depósito de la población vecina de Torres del Obispo.
Las obras han tenido un presupuesto algo menor d elos 100.000 euros financiados por la Diputación Provincial de Huesca y han consistido en la colocación de una tubería de PVC de unos tres kilómetros de longitud desde el depósito torrense -que toma sus caudales de un importante acuífero existente bajo esta localidad mediante un pozo construido hace unos años- hasta el de Pueyo de Marguillen, cuyo trazado se encuentra prácticamente en su totalidad por un camino público y que se ha ejecutado sin necesidad de realizar impulsiones ni bombeos por encontrarse a cotas de nivel favorables para esta actuación.
Los trabajos se han centrado en la limpieza y desbroce del terreno y la posterior instalación de la tubería de uso alimentario enterrada en una zanja abierta en el citado camino con la colocación de los accesorios, registros, desagües y ventosas necesarios.
El alcalde grausino, José Antonio Lagüens, subraya que la actuación es «de gran importancia» para la zona y que resuelve necesidades básicas requeridas y solicitadas por los vecinos desde hace muchos años.
Hasta ahora, Pueyo de Marguillén se surtía de un depósito de unos 30.000 litros de capacidad situado sobre una loma cercana al caserío urbano que recibía el agua mediante un bombeo desde una antigua captación situada a gran distancia y salvando una diferencia de cota de aproximadamente 75 metros, con el consiguiente coste económico del bombeo.























