La consejera de Juventud y Deporte de la Comarca de Los Monegros, Esther Soler, ha sido la encargada de entregar los premios del IV Concurso de microrrelatos “Chárrame por Whatsapp” dirigido a jóvenes de Los Monegros entre 12 a 30 años. Como novedad, este año se ha establecido una mención especial para mayores de 31 años. Los premios consisten en un cheque regalo de 100 euros, por categoría, para canjear en cualquier empresa de Los Monegros. En la categoría de 12 a 18 años, ha ganado Bruno Sancho, de Sariñena, por su microrrelato titulado “Recuerdos”. En la categoría de 19 a 24 años, el premio ha recaído en Núria Andreu, de Lanaja, por “¿Y el agua?”, y en la categoría de 25 a 30 años, el ganador ha sido Sergio Suelves, de Sena, por “Redención”. También es de Sena, Eva Latre, merecedora de la mención especial para mayores de 31 años, por su microrrelato titulado “Pobres chicos”. 

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Esther Soler ha dado la enhorabuena a las personas ganadoras, cuyas obras han sido elegidas entre un total de 75 participantes por el jurado, compuesto por el profesor de la Universidad de Zaragoza, José Ángel Sánchez, el coordinador del Instituto de Estudios e Investigación de Los Monegros y director del área de Educación y Cultura de la Comarca de Los Monegros, Isaías Fernández, y la técnica comarcal de Comunicación, Elena Villellas. Por otro lado, la consejera ha recordado que cada año se propone el uso de tres palabras diferentes en el concurso, al hilo de las actividades que se trabajan durante el curso dentro del programa juvenil comarcal “De Ocio 0,0”. 

De este modo, este año los términos propuestos en esta edición han sido primavera, poesía y amor, ya que la convocatoria coincidió con el inicio de la primavera y con el Día Internacional de la Poesía, el pasado 21 de marzo y, entre otras actividades, se incluyó una propuesta de talleres de escritura creativa en los institutos de la comarca. En otras ediciones, las palabras propuestas hacían referencia a asuntos como la lengua materna o la seguridad en internet y el buen uso de las nuevas tecnologías. La consejera comarcal ha agradecido la alta participación registrada en este concurso, “que va en aumento edición tras edición y es una forma muy interesante de dinamizar a la juventud y a la población en general de Los Monegros”. 

Por su parte, José Ángel Sánchez, se ha referido a los microrrelatos ganadores de las diferentes categorías. En primer lugar, sobre el microrrelato “Recuerdos” ha dicho que “resulta un acierto su comienzo abrupto, combinado con notas que recuerdan vivamente el tratamiento clásico de la locura de amor y el arrebato poético. Todo ello con un cierto toque naïf que, contra lo que cabía esperar, se remata en tono desengañado, casi sentencioso”. A su autor, Bruno Sancho, que es la primera vez que participa en este concurso, le gusta escribir “como hobby, no para dedicarme de forma profesional”, señala, al tiempo que no descarta en un futuro firmar su propio libro.

Por lo que respecta al microrrelato titulado “¿Y el agua?”, el portavoz del jurado ha señalado que “se trata de un relato equilibrado, severo, que evoca la realidad agraria de la comarca, con sus problemas y tradiciones recurrentes”. Su autora, Núria Andreu, que es la tercera vez que participa en el concurso y la segunda vez que resulta premiada, se ha referido a “la sequía sufrida este año, que he vivido de primera mano, y cómo se nota en el paisaje de Los Monegros”. Sobre «Redención», cuyo autor Sergio Suelves, no pudo estar en la entrega de premios, el profesor José Ángel Sánchez opina que es un “sorprendente y efectivo retrato del entusiasmo vital hecho borbotón, en una experiencia por la que posiblemente todos hemos pasado más de una vez, y muy bien delimitada, en lo formal, por el certero empleo de la sintaxis”.

Por último, sobre la mención para mayores de 31 años, titulado “Pobres chicos”, el portavoz del jurado manifiesta que “el texto sabe hablar del terror de las guerras insertando este tema de fondo en un pequeño relato nada doctrinario, muy bien construido en torno a la presencia de un personaje que ha sufrido los efectos de un conflicto plenamente actual”. Este microrrelato, según su autora, Eva Latre, ha intentado plasmar “el sinsentido de la violencia gratuita en contraposición con el horror que supone una guerra real y próxima como la que está sufriendo ahora Ucrania”. 

MICRORRELATOS GANADORES IV CONCURSO CHÁRRAME POR WHATSAPP: 

CATEGORÍA DE 12 A 18 AÑOS 

“RECUERDOS”, de Bruno Sancho. 

Y fue entonces cuando vino y me dijo que yo le gustaba más que las despampanantes flores en primavera. No me quedó más remedio que confesar que era ella la musa de mis poesías más vívidas.

Pero dejando de lado las palabras, compartíamos locura. Esa locura que escondes en lo más profundo de la cueva del qué dirán. Esa locura que atrapa. Que seduce. Que araña, pero tú quieres ser arañado. Esa locura.

Y al final todo se reduce a otro simple amor que recuerdas de vez en cuando para escribir una historia.

CATEGORÍA DE 19 A 24 AÑOS

“¿Y EL AGUA?”, de Núria Andreu. 

El aroma idílico que me empapaba mientras caminaba me trasladaba a aquellos jardines de película bañados de luz brillante.

En plena primavera, los campos concentraban diferentes colores marcando el estado fenológico de los cultivos cerealistas de Monegros. Mi mente solo podía pensar en la necesidad del agua, y como su ausencia dejaba huellas desoladoras para quienes los sembraban.

No perdía la esperanza, y es por ello que mi caminata se dirigía hacia La Cartuja de Las Fuentes, para pedir esa agua de mayo tan esperada en los cultivos de este secano árido. Este fue el camino que me enseñó mi abuelo, y que cada año realizábamos con más ilusión, amor y pasión que el anterior, para honrar a San Isidro todos los 15 de mayo.

CATEGORÍA DE 25 A 30 AÑOS 

“REDENCIÓN”, de Sergio Suelves. 

No había más paz que gritar copón. Expresaba esa sorpresa por la vida, que, como una primavera, siempre asombraba. No era amor esa palabra, más mostraba una fuerza que se le parecía: era liberación, era tensión, era calma. Nada viene mejor que algún grito bien dado. Siempre nos han contado que lo positivo lo es todo, que nos centremos en eso y obviemos lo demás. Qué mentira más grande. Una explosión de vez en cuando es la que nos da la vida.

MENCIÓN ESPECIAL MAYORES 31 AÑOS 

“POBRES CHICOS”, de Eva Latre. 

Era muy difícil conciliar el sueño. En su cabeza todavía resonaba el estruendo de los misiles en la pasada primavera. A menudo se despertaba sobresaltada sin saber dónde estaba. El contacto con su hija, en la misma cama, la volvía a la realidad de un piso de acogida para refugiados. Angustiada, trataba de relajarse recordando en silencio una poesía que aprendió de niña.

Unos gritos, unos golpes secos… ¿Todavía estaba en Jersón o quizás nunca había salido de allí?

– ¿Qué pasaba?… ¿Sería su marido?… ¿Habría huido del frente?…

Temblorosa, se asomó por las rendijas de la persiana. No eran balas, sino botellas lanzadas. Los combatientes no iban ataviados con uniformes militares, sino con vistosas camisetas de equipos de fútbol.

– ¡Pobres chicos! ¡Qué pena!

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