El Festival de Música y Cultura Pirenaicas 2026, ha convertido a la localidad ansotana en el epicentro y perfecto embajador de la tradición e identidad pirenaica, con un extenso programa lleno de actividades para todos los públicos. Organizado por la Comarca de la Jacetania, ha reafirmado un año más la importancia histórica y social de la cultura de los pueblos del Pirineo, atrayendo picos de hasta 1500 personas.
Música, teatro, exposiciones y talleres han inundado las calles, recibiendo a cientos de visitantes en menos de 48 horas. El sábado daba el pistoletazo de salida con el taller de baile de La Sonsoni. Los asistentes podían aprender ‘El Alacay’, el baile más antiguo del Valle de Ansó. Después se iniciaría la ronda de conciertos con Zumagarrako Trikitixa (música vasca). Al mediodía tenía lugar uno de los momentos más emotivos del fin de semana, con la protección del documental ‘Túnel del Fuelle’, que acercaba la historia de la llegada del ferrocarril al País Vasco.

Ya por la tarde, era el turno del primer grupo local, el teatro Dingolondango, con su obra ‘Yo, Pyrene’. Una reivindicación de su tierra por medio de una manifestación artística pura. La noche la teñían de melodías y bailes Oreka TX + Gorka Hermoso, Grupo Castanha é Vinovel y Xiberoots. Tres agrupaciones de diferentes rincones de los Pirineos que unían a todo el público en las dos plazas principales.
El domingo por la mañana llegaba el segundo momento emotivo de la jornada, con la participación de la Diana Floreada por las calles del pueblo. Recientemente recuperada por vecinos de Ansó, recorría las calles del municipio con melodías y acordes que hace más de 40 años que no se llevaban a cabo. Luego llegaría el segundo taller de La Sonsoni, así como la famosa entrega del Premio Truco, donde se homenajeaba a Patxi Larralde. Para finalizar, Sergi Llena y Ribafolks y el Grupo Sarabat daban por concluido el PIR 2026.

En definitiva, dos días con una programación con hasta 13 actividades diferentes, donde su nexo de unión común ha sido poner en valor la cultura del Pirineo, así como su mantenimiento. Además del nombrado cartel, durante ambos días aparecía, como ya es tradicional, el mercado artesanal, que llenaba las calles de Ansó con puestos.
“Seguiremos trabajando por y para la cultura e identidad pirenaica. Ha quedado demostrado una vez más que el PIR aumenta año tras año en público y calidad”, destaca Olvido Moratinos, presidenta comarcal.




















