La localidad ribagorzana de La Puebla de Castro ha inaugurado estos días navideños la rehabilitación del singular conjunto del Lavadero de la Huerta.
Se trata de una curiosa edificación circular ubicada en un cruce de caminos, a unos 2 kilómetros de su casco urbano, en un paraje con abundante agua proveniente de diversos manantiales cercanos y donde se encontraban las huertas del municipio que le dieron el nombre.
La zona donde se construyó este lavadero es de fácil acceso, soleada y protegida de vientos y conserva en sus inmediaciones un cobertizo con un pesebre donde los vecinos y sus caballerías podían resguardarse de las inclemencias del tiempo.
El edificio data de finales del siglo XIX o principios del XX y tiene una curiosa estructura circular muy poco frecuente en este tipo de dependencias urbanas. Pero lo que lo hace especialmente singular es su cubierta, de forma anular e inclinada hacia el interior para recoger el agua de lluvia y compuesta por varias tendidas de teja árabe. La techumbre está sostenida por un muro y dos pilares, sobre los que se apoyan las vigas soleras. El agua corre desde el manantial al lavadero y de allí a un basal desde el que se regaban los huertos.
El estado de conservación del lavadero era tan precario que se temía que pudiera derrumbarse en cualquier momento ya que la gran viga que sostiene la techumbre estaba muy deteriorada. Con las obras acometidas no sólo se ha sustituido esta viga sino que se ha asegurado y reforzado toda la estructura y la techumbre, se ha canalizado el agua y se ha acondicionado el entorno.
La rehabilitación de este edificio, muy querido por los pueblenses, ha tenido un coste de 26.528 euros financiados en un 80 por ciento gracias a una subvención del Área de Cultura de la Diputación de Huesca.























