La Asociación de Vecinos, Amigos y Residentes de Torres del Obispo ha denunciado el mal estado en el que se encuentra el cauce de la desembocadura del Río Sarrón en el embalse de Barasona y el evidente peligro que de ello se deriva. La aparición de una densa masa de maleza colmata en muchos puntos el cauce de este pequeño río habitualmente tranquilo pero que sufre episódicos momentos de grandes avenidas.
Especialmente grave es la situación que presenta a su paso por el primer puente que une las localidades de Pueyo de Marguillén y Aguinaliu, el conocido en la zona como “Puente del Sarrón”, donde varios chopos silvestre han crecido entre sus ojos y podrían obturar una posible avenida de agua, con nefastas consecuencias para las tierras colindantes y la comunicación vía terrestre con el pueblo de Aguinaliu.
Los denunciantes recuerdan que a esta localidad se accede únicamente por esta carretera desde Benabarre, ya que cuando se construyó el nuevo trazado de N-230 sólo se construyó un acceso a ella desde la dirección de la marcha desde Barbastro a Benabarre por lo que sus vecinos y visitantes no disponen de salida a la carretera nacional y tienen que dar un largo rodeo por la carretera vecinal que une al pueblo con Pueyo de Marguillén y Graus, que es la única de entrada y salida que pueden utilizar y que es la que pasa por el “Puente del Sarrón”.
Según la Asociación, varios vecinos de los pueblos colindantes comunicaron «verbalmente y de forma reiterada» este hecho hace ya dos años a los forestales que trabajaban en la zona y que les acompañaron al punto exacto en el que los chopos obstruirían un hipotético cauce crecido.
Los ribereños del Sarrón de más edad recuerdan algunas crecidas del río. Hubo una excepcional que quedó publicada en el número 54 de la revista local “El Gallet”:
“A pesar de los períodos de sequía, también hubo un episodio excepcional (…): la tremenda riada del 4 de agosto de 1960, en la que los destrozos fueron cuantiosos, dado que el Río Sarrón y el barranco del Riu unieron su fuerza con un caudal sin precedentes y arrastraron los dos puentes, casetas de monte y caballerías que murieron ahogadas bajo el torrente de agua. Nadie murió, pero hubo campos anegados, se perdieron muchas huertas y hubo que reconstruir una buena parte de lo que quedó arrasado”.
La Asociación señala que actualmente el Sarrón se encuentra lleno de maleza y de troncos secos en muchos de sus tramos apuntando que si bien hace un par de años se hizo una tala de arboleda en el Sargueral, justo en su desembocadura en el pantano, no se ha intervenido en los chopos que actualmente siguen creciendo en los ojos de entrada y salida de agua del Puente del Sarrón.




















