Tras el desafortunado incendio que aconteció el año pasado, se está remodelando el entorno de la ermita.
El incendio dejo a la vista la realidad del terreno. Una degradación que la arboleda no dejaba ver y que hace peligrosa alguna zona tal como se conoce.
“En concreto, la parte de las barbacoas no tiene base consistente debajo. Por este motivo, durante estos meses hemos estado trabajando con una ingeniería especializada en cuestiones medioambientales, técnicos del Gobierno de Aragón, y la CHE, buscando soluciones inmediatas y a futuro para volver a dar vida, relevancia y un uso con garantías, de un espacio tan querido por todos los vecinos”, manifiestan desde el Ayuntamiento.
El proyecto se realizará en dos fases, la primera ya ha comenzado y va a consistir en limpieza de todo lo quemado, conservando los árboles y arbustos que sobrevivieron, repoblación, eliminación de toda la zona de barbacoas, mesas etc., dejándolo únicamente como espacio de paseo, nuevas barandillas en todo el perímetro, sembrado con un sistema de mantas de semillas para ir reforzando las tierras y así no sufra más degradación, eliminación del WC colocando uno nuevo en otro espacio y una entrada para vehículos más segura por la parte del campo de tiro.
“Esta primera fase se sacó a licitación, la cual se ha quedado la empresa de jardinería Fidela, por un importe cercano a 30.000 euros”, informan.
La segunda fase, que se ejecutará después de San Isidro, consistirá en la construcción de un merendero, zona de aparcamiento, accesos amplios a la ermita, zona de juegos infantiles, un desagüe que canalice las aguas, refuerzo del nevero, sistema de iluminación nuevo ya que quedó muy deteriorado, etc.
En otro apartado, en los próximos días, se acometerá la limpieza de los cañares próximos a las viviendas de Antonio Beltrán, como así la limpieza de maleza de la ribera del Alcanadre que linda con esta Urbanización.























