La vicepresidenta «una falta de respeto». «No estamos dispuestos a que se nos trate como españoles de segunda ni que se desprecie nuestra legitimidad para defender el principio de legalidad y las competencias de nuestro Estatuto de Autonomía, que obliga al Gobierno de Aragón a proteger y velar por la restitución de estos bienes”, ha agregado.
En este mismo sentido, la vicepresidenta ha advertido de que el Gobierno de España “no está, ni muchísimo menos, para dar clases ni para dar lecciones sobre la legitimidad de las sentencias judiciales, con la corrupción que afecta a la acción del gobierno y al PSOE, y cuando vemos permanentemente tácticas para boicotear el cumplimiento de las sentencias, en un claro ataque a jueces, fiscales y tribunales”.
Por ello, ha insistido en que “no estamos dispuestos a que estas declaraciones puedan suponer un menoscabo del derecho de los aragoneses a la restitución de estos bienes”. Además, ha complementado, “es una reclamación histórica y no toleraremos el desprecio institucional, el racismo e, incluso, el supremacismo institucional, pensando que los aragoneses no vamos a tener la capacidad para cuidar nuestro patrimonio, para restituirlo con total seguridad”.
“Espíritu de confrontación”
La vicepresidenta ha recordado, asimismo, que las relaciones entre Aragón y Cataluña siempre han sido de convivencia y vecindad, “siempre ha habido una relación social, comercial y cultural, pero lamentablemente por parte de representantes políticos vemos un espíritu permanente de confrontación, de búsqueda de conflicto y ahora, en las palabras del ministro, vemos un menosprecio y un ataque a la dignidad de todos los aragoneses, que no vamos a permitir”, ha recalcado.
En este punto, ha recordado que “el tiempo ha empezado a correr, hay unos plazos para el cumplimiento de la sentencia que se cumplirá porque, lo quiera o no el ministro, la democracia siempre va a ser más fuerte que él”. Ha apuntado que la juez, en su providencia del pasado mes de abril, dio al MNAC un plazo de 56 semanas para la devolución de las pinturas murales, un plazo que ahora es de 50 semanas. Respecto a las profanas, el museo ha licitado los trabajos para su devolución y deben regresar antes de que finalice el mes de noviembre.
Sobre las declaraciones del ministro indicando que pueden existir riesgos en estos traslados, la vicepresidenta ha aseverado que es algo “ya juzgado”, dado que las distintas sentencias han indicado que el traslado es viable y posible y que los trabajos se pueden realizar con total seguridad.
Asimismo, el monasterio está perfectamente acondicionado para recibirlas, dado que el Gobierno de Aragón ha invertido más de seis millones de euros en los últimos veinte años en la recuperación de los espacios, una labor que está recibiendo premios y reconocimientos, el último esta misma semana con el premio Hispalyt de Arquitectura de Ladrillo 2023-2025. “Puede que para Urtasun o para el MNAC estas sean unas pinturas más, pero para nosotros son las pinturas de la historia de todos los aragoneses”, ha concluido.





















