Finalmente fueron cuarenta y ocho los participantes en el gran encuentro conmemorativo que organizaron en Graus los nacidos en 1966. Jóvenes cincuentones que disfrutaron de lo lindo el pasado día 16 del reencuentro con muchos amigos y conocidos con los que –en muchos casos- hacía años que no coincidían ya que la vida les ha ido llevando por caminos diferentes, pero también de un amplio programa de actividades preparado por los organizadores de esta edición del encuentro de quienes celebran su medio siglo de existencia que ya se ha convertido en una tradición en Graus.
Los de la hornada del 66 no tuvieron un momento de descanso en toda la jornada ya que las actividades diseñadas se fueron sucediendo sin decaer un solo momento. Muchas relacionadas con la gastronomía –ya se sabe que conforme se van cumpliendo años las cuestiones del estómago van ganado importancia en la escala de valores del ser humano- sin olvidar las excursiones, los baños en el río o los bailes, que estuvieron muy animados.
Uno de los momentos más divertidos, y más nostálgicos, fue el de la entrega del papelón a todos los asistentes para recordar así los ya un poco lejanos tiempos de infancia en las entonces llamadas escuelas nacionales.
Las promesas de prontos reencuentros pusieron el punto y final a una jornada inolvidable.





















