El Centro Excursionista Ribagorza, CER, organizó el pasado domingo una interesante excursión por las monumentales iglesias del Valle de Bohí en la que participaron treinta aficionados al senderismo que disfrutaron enormemente de esta propuesta en que se mezcló el disfrute de la caminata por antiguas sendas con el descubrimiento de unas edificaciones consideradas, por su singularidad, patrimonio de la humanidad.
En un día casi veraniego de sol y excelente temperatura, los participantes afrontaron un recorrido que les permitió contemplar las seis iglesias de los cinco pueblos del Valle que configuran el célebre conjunto monumental románico lombardo construido en buena medida por el impulso de San Ramón, obispo de Roda de Isábena, que fue quien consagró varios de estos templos.
El itinerario llevó a los excursionistas ribagorzanos desde Barruera a Erill la Vall, Bohí, Taúll (con doble parada en la iglesias de santa María y Sant Climent, a cuál más espectacular) y Durro. «Catorce participantes cerraron el círculo y bajaron andando hasta Barruera. A los otros 16 los recogió el bus en Durro», apunta el presidente del CER, Carlos Bravo, señalando que fue una excursión relajada, con paradas para visitar cada iglesia y los propios pueblos que albergan este conjunto histórico artístico que es una auténtica joya.





















