El Centro Excursionista Ribagorza organizó este pasado domingo una animada y concurrida excursión que llevó a los participantes desde la ermita de San Medardo, en Benabarre, hasta la localidad de Lascuarre, en el vecino valle del Isábena, tras atravesar la sierra de la Mellera que separa esta cuenca de la del Noguera Ribagorzana.
Al poco del inicio de la marcha, los excursionistas pasaron por las ruinas del convento de Linares, que difícilmente permiten adivinar la majestuosidad que tuvo uno de los cenobios más importantes del Alto Aragón, para dirigirse después hacia la Font de Catró y enfilar hacia la aldea ecológica y los restos del castillo de la Mellera y la Font Freda antes de concluir el último tramo con el descenso hacia Lascuarre.
«En el primer tramo de la excursión, tuvimos que sortear un buen número de árboles caídos a consecuencia de la reciente nevada», comenta el presidente del CER, Carlos Bravo, quien apunta que fueron finalmente cuarenta y tres los marchistas participantes «en un gran día de sol y con un magnífico ambiente» en los que recorrieron catorce kilómetros y medio en una marcha que, con paradas, se prolongó durante cuatro horas y media.
La jornada tuvo un perfecto colofón con una abundante, sabrosa y muy animada comida de hermandad en el merendero junto al monumental puente de Capella preparada por los infatigables integrantes de la Peña La Meliguera. Fueron finalmente sesenta los comensales que, como apunta Bravo, disfrutaron «del gran ambiente de siempre para cerrar una gran jornada de excursionismo y gastronomía».





















