El Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón ha intervenido, tres de las cinco residencias de ancianos que ya estaban trabajando bajo el control del Departamento de Sanidad. Se trata de los centros privados Los Olivos (Huesca), la residencia de Épila (Zaragoza) y el Asilo San José (en Teruel). La decisión, que implica que un profesional del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) asuma la dirección del centro, se adopta –en palabras de la consejera María Victoria Broto- “para apoyar a estos centros y seguir mejorando la atención asistencial que ofrecen a sus usuarios, porque la implicación de los servicios sociales, de la intervención y de la ayuda debe ser una luz en medio de la oscuridad que nos rodea en estos momentos».
La consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales ha realizado estas declaraciones en la rueda de prensa que diariamente ofrece el Gobierno de Aragón para actualizar la situación de la pandemia por Covid-19 en la Comunidad Autónoma, donde el virus continúa avanzando y donde crece el número de casos positivos en las residencias de mayores.
En este sentido, la consejera ha garantizado la implicación de todo el sistema en el cuidado de los mayores, la permanente supervisión de los centros, la coordinación con ellos y la estrecha relación con el Departamento de Sanidad para atender esta emergencia sanitaria de carácter mundial.
El Departamento no descarta llevar a cabo más intervenciones si se considera necesario para garantizar la mejor atención a los residentes.




















