La comunidad budista de Panillo vivirá este martes el Lo Sar, el acto central de las celebraciones con que conmemora la llegada del Año Nuevo Tibetano. El lamasterio ribagorzano será escenario de una colorista ceremonia que atrae siempre a un gran número de fieles, simpatizantes y curiosos para dar la bienvenida al año 2143 del calendario tibetano que llega bajo el amparo del Mono de Fuego.
El Lo Sar supone el momento álgido de una serie de ceremonias propiciatorias que se vienen desarrollando desde el pasado día 5 entre las que destaca la práctica de la puja de Mahakala, una actividad que se realiza siempre al final del año tibetano como un modo profundo y eficaz de purificar los actos negativos realizados en los meses anteriores y de eliminar obstáculos externos, internos y secretos para el nuevo año, o la del Shangpa Mönlam que han llevado a cabo los miembros de la comunidad como colofón de los rituales de purificación.
Finalizadas estas celebraciones internas, este martes la comunidad se abrirá a la sociedad en general con una ceremonia festiva, colorista y singular que tendrá su momento más espectacular a partir de las 11,30 cuando los lamas residentes e invitados dirijan en la explanada del templo el ritual de purificación y la ofrenda de humo blanco que todo lo purifica o Ri Uo Sang Chö que tendrá como punto y final el lanzamiento de harina al cielo, el Gyel Lo, como expresión del deseo de los mejores auspicios. La lectura de la Prajnaparamita y la posterior procesión de la comunidad budista por los terrenos del centro budistas portando los textos del Kangyur marcarán mañana miércoles el punto final de esta conmemoración.
Los responsables del lamasterio ribagorzano explican que el periodo del año nuevo tibetano se considera un momento importante en la vida de los budistas. Tras los primeros días de la luna creciente del mes de febrero y hasta la luna nueva siguiente, converge todo un conjunto de celebraciones y prácticas que tienen como objetivo finalizar el año en curso y dar inicio al siguiente, creando las mejores condiciones para que esta transición resulte lo más auspiciosa posible para la comunidad budista y para todos los seres en general.
El tibetano es un calendario de tipo solar y lunar que se basa en los movimientos del sol y de la luna, siguiendo los días y los años al primero y los meses a la segunda con un sistema para ajustar el desfase existente entre ambos. Los años se designan por el nombre de un animal junto con un elemento. Son 12 animales y 5 elementos a los que se suma la calidad masculina o femenina del año en cuestión. Según la tradición astrológica, estos elementos determinarán las líneas generales del devenir de los próximos meses.






















