COLABORACIÓN || Sheyla Padilla. Autora de ‘Ecos del silencio’
El bullying no es una simple broma ni una etapa sin importancia. Es una forma de violencia que deja heridas profundas en quienes la sufren. Muchas veces las marcas no se ven, pero permanecen durante años en la autoestima, la confianza y la salud emocional de las víctimas.
Quien ha sufrido acoso escolar sabe lo que es levantarse cada mañana con miedo, sentirse diferente, solo o incomprendido. A menudo el dolor no termina al salir del colegio, sino que acompaña a la persona durante mucho tiempo.
Por eso es tan importante escuchar a los niños y adolescentes, creerles cuando piden ayuda y actuar desde el primer momento. El silencio protege al acosador, pero nunca a la víctima.
Con mi libro Ecos del Silencio he querido dar voz a muchas personas que han pasado por esta situación. No es solo una historia; es un mensaje de esperanza para quienes sufren y una llamada de atención para toda la sociedad.
Ningún niño debería sentirse solo. Entre todos podemos construir un entorno donde el respeto, la empatía y la comprensión sean más fuertes que el acoso























