Desde que abrieron sus puertas el pasado 6 de diciembre los 35 belenes de la Ruta del Belen de Aragón, situados en 29 localidades de todas su geografía, han notado una importante afluencia de visitantes. Cada uno de ellos es fruto del esfuerzo de asociaciones, ayuntamientos y voluntarios que mantienen viva la tradición del belenismo como un patrimonio colectivo. Para José Ángel Baches, presidente de la Ruta, «el hecho de que el belenismo sea candidato a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO ha servido para poner el foco en nuestro trabajo, con el que llevamos 26 años manteniendo una tradición muy arraigada en el mundo rural».
Un cartel que no deja indiferente.
El cartel no pretende representar un conflicto real, sino hacer visible que el mensaje del belén sigue plenamente vigente. La historia del nacimiento es, en su esencia, la historia de una familia que busca refugio.
Los elementos visuales de la imagen —el entorno oscuro, la devastación, la presencia militar y la luz que emana de la estrella situada en la parte superior— sirven para contrastar dos realidades: la dureza del presente y la esperanza que siempre simboliza el nacimiento. Con esta propuesta, la Ruta del Belén de Aragón busca unir tradición y sensibilidad contemporánea, invitando al público a reflexionar sobre la necesidad universal de acogida, solidaridad y humanidad.
Una edición marcada por una novedad histórica: la candidatura del belenismo a Patrimonio Cultural Inmaterial
Este año, la Ruta del Belén de Aragón se celebra en un contexto muy especial. El belenismo ha iniciado su candidatura para ser reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial, un paso decisivo que aspira a situar esta tradición en el lugar de reconocimiento que merece.
Este proceso pone en valor el carácter artesanal, educativo y comunitario del belén, así como su transmisión intergeneracional. Para la Ruta, esta candidatura supone un impulso extraordinario, ya que visibiliza el trabajo que durante décadas han realizado las localidades aragonesas, consolidando la Ruta como uno de los referentes más destacados del belenismo español.


















