El concurso de disfraces de adultos de la Fiestas de San Blas y Santa Águeda de Mequinenza, declaradas Fiesta de Interés Turístico en Aragón, ha vuelto a ser una muestra de talento, trabajo en equipo, creatividad y pasión. Un total de 24 grupos y más de 180 figurantes luciendo con orgullo y energía sus diseños han tomado parte en la edición de este año que, como en el concurso infantil, ha repartido más de 1.900 euros de premios en metálico, suculentos obsequios y regalos.
El ganador de certamen ha sido la propuesta denominada “L’any passat foc, enguany burbujes” cuyas autoras son las mismas que ganaron la edición de 2025 con “Draky’s”. El diseño tiene como protagonistas a unos burbujeantes y elaborados caballitos de mar que cautivaron al Jurado.
La segunda plaza ha sido para “Furbylulilulifú mmmuuaa!”, un reinterpretación del juguete interactivo animatrónico de peluche muy popular en los 90. El tercer puesto se lo ha llevado “La tribu carnavalera arriba al poble”, un disfraz de fantasía muy llamatico tipo carnaval brasileño”.

El Jurado a “Pasacalles del Poble Vell” como disfraz más original, una propuesta que recreaba los nombres de algunas de las calles del antiguo núcleo urbano de la localidad, desaparecido por la construcción del embalse de Riba-roja, como las calles del Calvario, del Casino o de la Morera.
Por su parte, el público a través de votación electrónica, con los más de 500 votos recogidos, eligió a “Los in-Maduros guays” como mejor espectáculo, con una puesta en escena que recreaba la misión de captura y extracción de Nicolás Maduro por parte de los Delta Force capitaneados por Donald Trump con una pancarta final en la que podía leerse “Els joves no volem guerra, volem cerveza”.
“Carnaval de Fauno” se llevó el cuarto premio, “Si juegas conmigo” el quinto, la “Tribu Masi” el sexto, “Supernotu en altamar el séptimo y “Homo Mequinensa” el octavo completando los premios con dotación en metálico.
Con la entrega de premios, un acto en la que también participó una delegación de la localidad francesa de Bressuire con la que está hermanada Mequinenza, se puso punto y final al concurso que, junto con el infantil, no sería posible sin el trabajo inmenso de todas las personas que están detrás de cada diseño y que pasan semanas y meses cosiendo, pintando, recortando, pegando, inventando y dando forma a cada detalle con una dedicación artesanal que tiene un mérito enorme. Sin olvidar a las personas que los lucen convirtiendo a cada disfraz en un auténtico espectáculo ni a todas y cada uno de los actores que, de una u otra, forma hacen posible las Fiestas de San Blas y Santa Águeda.

















