Desmontan la fachada de la iglesia de Castarlenas

0
1276

Cuatro trabajadores de la empresa Prames, especializada en la realización de actuaciones en conjuntos patrimoniales, se afanan desde este martes en los trabajos de desmontaje de la fachada del arruinado templo del núcleo grausino de Castarlenas, en la Baja Ribagorza. La inminencia de ruina total de la edificación con que amenaza el conjunto de la airosa iglesia de la localidad, con la techumbre totalmente hundida y con grietas cada vez más numerosas y amplias que recorren las nervaduras que sustentan la cubierta de su nave, aconsejaron la retirada de esta portada que se presenta un buen estado de conservación y que estaba en peligro de colapsar y desaparecer con el inevitable derrumbe del templo.
Una delicada tarea que tiene como objetivo trasladar esta auténtica joya del renacimiento aragonés desde su emplazamiento original hasta Graus, donde se instalará provisionalmente en la nave central del centro cultural Espacio Pirineos que se abrió en la antigua iglesia de la Compañía de Jesús en la villa ribagorzana. De hecho, estaba previsto que una vez montada en su nuevo emplazamiento, la portada fuera el elemento central de la exposición “Castarlenas. Memoria en piedra” con la que Espacio Pirineos retoma su actividad tras el parón habitual de los meses de enero y febrero.
No va a poder ser así porque las tareas de reinstalación de esta monumental fachada finamente labrada se van a demorar algún tiempo, pero sí que se ha decidido que algunos de sus elementos escultóricos tengan un especial papel protagonista en la muestra expositiva formando parte fundamental de su discurso. Lo confirma la directora de Espacio Pirineos, Elena Nogarol, recordando que estas piezas «serán las que físicamente darán sentido a esta exposición concebida como un recordatorio de la necesidad de concienciar a la sociedad del peligro que corre una parte importante del patrimonio existente en lugares deshabitados o con escasa población».
Nogarol señala que «por distintas cuestiones» el proceso de desmontaje y posterior reubicación de la fachada se ha ido alargando pero que, una vez comenzada la actuación, las primeras piezas procedentes de esta fachada «convenientemente clasificadas y registradas» irán llegando hasta Graus a partir de la tarde de este jueves y se depositarán en el propio Espacio Pirineos, donde se guardarán hasta su definitivo re ensamblaje.
La iniciativa de salvar la fachada de esta iglesia desmontándola de su emplazamiento original y trasladándola a un entorno más seguro surgió de distintos colectivos ciudadanos de Graus, alarmados por el imparable deterioro de la fábrica del templo. Iniciaron una campaña de recogida de firmas, con masivo seguimiento, que fue asumida por el ayuntamiento grausino como la única solución posible para la preservación futura de esta singular fachada plateresca de indudable mérito artístico y pensando también en el valor simbólico de la conservación de este elemento como recordatorio de la localidad para la que fue creado.
La empresa Prames se ha hecho cargo de esta actuación y ha iniciado los trabajos previos al desmontaje y traslado de una magnífica portada que parecía tan condenada como el –todavía- imponente templo al que da acceso. La actuación tiene un presupuesto de 24000 euros, en buena parte procedentes del proyecto Patrim, un programa Poctefa en el que participa el ayuntamiento grausino. Pero se cuenta también con la colaboración de una familia vinculada con Castarlenas que aporta 6000 euros y se ha programado este viernes en Graus un concierto de la cantante Isabel Marco –conocida como la voz de la España vaciada- cuya recaudación servirá así mismo para financiar el desarrollo de estos trabajos que se iniciaron hace ya unas semanas con la realización de un amplio reportaje fotográfico que servirá de base para el ulterior montaje de la portada en su nuevo emplazamiento. Llegó luego el acondicionamiento del terreno, con la retirada de escombros y la limpieza de malezas, para abrir un camino que permitiera el acceso a las máquinas necesarias para acometer las tareas de desmontaje del conjunto que se iniciaban definitivamente este pasado martes.
La muestra que se abrirá este viernes en Graus ofrecerá al visitante distintos paneles explicativos, montajes videográficos con la participación de antiguos habitantes del pueblo, una imagen computerizada del conjunto urbano y su templo renacentista y un amplio reportaje gráfico del pueblo arruinado, con especial detenimiento en el estado que presenta la iglesia. «Es una lástima pensar que si se hubiera actuado hace 10 o 15 años esta ruina habría sido reversible», reflexiona Nogarol lamentándose del estado actual de una localidad «con un importante pasado» y cuyo estado actual, entiende, «nos debería llevar a recapacitar y reflexionar sobre los motivos de su abandono».
La iglesia de Castarlenas está dedicada a San Pedro Apóstol y sigue la pauta de las construcciones de transición entre el gótico y el renacimiento, muy habituales en el sur de Ribagorza y en las zonas vecinas del Somontano y La Litera, con unas notables dimensiones, una vistosa galería de arcos de medio punto de ladrillo y una airosa torre que destaca como un vigía en el horizonte del valle. Su portada, de estilo típicamente plateresco, está flanqueada por columnas corintias, con abundantes motivos de “candelieri”, angelotes, máscaras relativas a la muerte y personajes desnudos que portan cuernos de la abundancia y cintas con frutos en las dovelas de la rosca, los riñones laterales y las jambas, y, por la delicadeza y maestría en su ejecución, es uno de los mejores ejemplos de escultura de la época renacentista que existen en este territorio.
No existen datos concluyentes sobre el autor de esta iglesia y el de esta impactante fachada aunque sí hay constancia de que en 1556 el escultor Joan Tellet realizó el pórtico de la iglesia de la Virgen de la Peña y que dejó allí su firma para atestiguarlo. En este mismo pórtico labró una puerta para la capilla de San Juan de Letrán que reproduce un modelo del II Libro de Arquitectura del tratadista Sebastián Serlio. Significativamente, las enseñanzas de Serlio aparecen aplicadas en otras fachadas como la de la iglesia de la Asunción de Lascuarre que, atribuida al picapedrero y tallista Jaques de Anduxes por ser vecino de la localidad en esos años, es obra contemporánea de la anterior y toma como modelo el Arco de Borsari de Verona que aparece también en el Libro III del arquitecto manierista italiano.
Pero el modelo se mantiene en la zona durante varias décadas y la iglesia de San Sebastián de Laguarres –muy parecida estilísticamente a las dos anteriores- se puede datar con relativa precisión en 1586, fecha que figura en su portada junto a la firma del maestro ejecutor Antón Orsín, natural o residente en Graus, a quien algunos autores atribuyen obras similares en otras iglesias de la baronía de Castro de características parecidas y, entre ellas, ésta de San Pedro en Castarlenas que, con el templo abocado a una más que segura ruina, por lo menos va a dejar para el disfrute de las nuevas generaciones este conjunto de excelente factura técnica y nada desdeñable mérito artístico.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.