El doctor Amando Martín Zurro ha dado una charla en Aínsa sobre la atención primaria titulada ‘Atención primaria al límite. Retos, desgaste, futuro’. Ligado a la comarca de Sobrarbe desde hace más de 15 años, puso encima de la mesa sus reflexiones después de una vida dedicada a la gestión de la atención primaria. Desde el centro de salud de Aínsa organizaban esta tertulia donde el doctor, especialista en Familia y Comunitaria y Medicina Interna, desgranó la historia de la atención primaria desde la época franquista hasta nuestros días.
Quién fuera coordinador General del Programa de Medicina de Familia y Comunitaria de Catalunya hasta el año 2008 y co-Director del Plan de Innovación de Atención Primaria y Salud Comunitaria del Departament de Salut hasta 2010, comenzó relatando la situación en la época franquista, una época en la que había muchos problemas para atender a la ciudadanía porque la salud estaba centrada en poco más que en algunos trabajadores.
Durante la transición, se llegó a un acuerdo político de todas las fuerzas para reformar la sanidad y cambiar la asistencia médica ambulatoria. En ese momento él participó de una manera activa en el cambio, y así se creó el Ministerio de Sanidad y Seguridad Social, que hasta la fecha no existía. En el año 1978, la Organización Mundial de la Salud organizó el primer congreso de Atención Primaria. En él se aprobó la atención primaria como centro del sistema sanitario, siendo el primer contacto del ciudadano, la familia y la comunidad con el sistema de salud. Sus dos características fundamentales: continuidad y longitudinalidad.
Años más tarde, en 1986, llegó la Ley General de Sanidad, enfocada en los valores de la universalidad, equidad y justicia, accesibilidad, redistribución de rentas, cohesión social, efectividad, eficiencia, calidad, transparencia, enfoque personal y poblacional y responsabilidad sobre la salud pública.
La reforma de la atención primaria tardó 16 años, desde 1984 hasta el año 2000. Se redefinió el modelo, se realizó una lenta expansión, y se fue descentralizando hasta el deterioro de la crisis de 2008. Con la reforma se consiguió la mejora de la calidad de la asistencia, mayor efectividad, coste de la prescripción, satisfacción de los pacientes, motivación profesional, prevención y promoción de la salud, incremento de la utilización de los servicios por las personas, y se introdujeron dos actividades: docencia e investigación.
Las repercusiones fueron notables, pues disminuyeron los costes generales, se racionalizó la prescripción de medicamentos, la utilización de recursos hospitalarios, la satisfacción de los pacientes, que llegó al 84%, aumentó el tiempo dedicado a las consultas, y se pusieron en marcha las actividades preventivas y de promoción de la salud.
En la actualidad, comentaba el doctor, debemos afrontar el deterioro que hemos sufrido en la Atención Primaria y realizar una mejora de esta especialidad tan importante para la salud de la población. Se necesitan cambios en el contexto político, orientación de los recursos financieros y orientación del sistema nacional de salud.
El doctor Amando Martín considera que es necesario comenzar por mejorar la financiación de la Atención Primaria, que actualmente es del 15% cuando debería alcanzar el 25% del presupuesto sanitario. También señalaba la necesidad de afrontar el reto de la longitudinalidad en el sistema de salud, una dimensionalización adecuada de los centros y equipos de primaria para darle a esta especialidad la importancia que merece, una mayor autonomía de gestión, una laboralización estable con políticas de remuneraciones e incentivación, realizar una evaluación efectiva de las actuaciones, clínicas, comunitarias y de coordinación, y afrontar el reto de la participación ciudadana en la salud.
Para finalizar, comentó dos palabras clave: «orgullo y esperanza». Orgullo de no ser menos que nadie, poniendo en valor la importancia de la Atención Primaria, y esperanza en que las cosas pueden cambiar, y para ello, decía, «hemos de combinar la acción y la capacidad para luchar por hacer realidad los cambios necesarios».
A la charla asistió Susana Pérez, concejala de servicios sociales, quien valoró muy positivamente la charla del doctor y trasladó todas esas inquietudes y necesidades de intervención al estado actual de la atención primaria en Aínsa. «Estamos muy preocupados por la atención primaria en nuestro centro de salud. Recordamos que la pérdida de la plaza de enfermera de familia y comunitaria nos ha llevado a la paralización de algunos de los proyectos en prevención y promoción de la salud puestos en marcha desde el centro de salud».
«Además» – continuaba-, «las circunstancias de nuestro territorio, con un gran número de pacientes desplazados atendidos durante todo el año, en una zona rural con gran dispersión territorial y una gran cantidad de población envejecida, están llevando a una situación extrema a la atención primaria en nuestra comarca. El doctor Amado Martín ha puesto en valor todos nuestros reclamos, y desde aquí volvemos a alzar la voz para que haya un compromiso real por la calidad del servicio para todos, sin distinción».























