El colectivo “Valle de Benasque Solidario” comprometido con su proyecto “SOS refugiados” sigue trabajando para hacer llegar recursos a las niñas, niños, jóvenes, mujeres y hombres que obligados a huir de sus hogares, llegan a una Europa que les recibe con indiferencia y alambradas. La pasada semana han sido enviadas cien cajas con alimentos y otros productos donados en los diferentes establecimientos colaboradores del valle.
Esta misma semana ya serán tres vecinas y un vecino de este valle remoto del Pirineo, quienes formen parte del equipo de unos veinticinco voluntarios que ayudan a las personas refugiadas en Katsikas. Con ellos siempre viaja una mochila solidaria de productos necesarios allí donde la escasez es lo cotidiano. Y también les acompañan los fondos recaudados, para que sin ninguna merma sean utilizados in situ.
Paralelamente también se pretende sensibilizar sobre la situación que viven estas personas, que se comprendan las causas y consecuencias de un conflicto que tiene el origen en la geoestrategia de las grandes potencias. Para ello se continúan haciendo charlas en centros educativos y paradas informativas en los mercadillos.
El pasado viernes se colgaron pancartas en la boca sur del túnel de Sahún con el texto “Valle de Benasque. Valle refugio” y “Welcome refugees”, con las que se pretendía llamar la atención de las personas que visitaron el valle el puente del primero de mayo y provocar una reflexión sobre cómo se está abordando esta crisis desde las instituciones y desde la ciudadanía.
Puede parecer que desde un entorno tan apartado y poco poblado es muy difícil influir para que se produzca ese movimiento social que exija a las instituciones un abordaje humanizado de esta situación, pero está claro que no por ello van a dejar de intentarlo.






















