La Mojiganga es uno de los espectáculos más singulares de cuantos se celebran y viven en las fiestas patronales grausinas. Un lúdico canto a la libertad, desvergonzada y gozosamente representado ante el público, que tiene un notable seguimiento en su representación de la noche del día 13.
La puesta en escena del montaje lleva un delicado trabajo de ajuste de textos e interpretaciones que implica a numerosas personas; desde los que dan la cara encima del escenario hasta los tramoyistas y escenógrafos, pasando por quienes preparan el vestuario, los técnicos de sonido o los de iluminación.
Y también unos amplios preparativos desde días antes de la puesta en escena como la realización de varios de los sketchs que se proyectarán durante la representación y que estos días se está rodando en distintos emplazamientos grausinos.























