El ayuntamiento de Graus aprobó la noche de este miércoles su presupuesto consolidado para el ejercicio de 2017 por un montante de 4.782.102 euros gracias a los votos de los seis concejales del equipo de gobierno del Partido Popular. Los dos concejales socialistas y el representante del PAR se abstuvieron mientras que los dos ediles de Aragón Sí Puede votaron en contra al considerarlo «antisocial».
Según apuntó el alcalde grausino, José Antonio Lagüens, se trata de un presupuesto marcado por el control «permanente» del gasto público superfluo e innecesario, que busca la eficiencia en la gestión municipal pero que va a permitir la salida a contratación de «importantes» unidades de gasto corriente en contratos de servicios y de suministros. «Además –abundó- reflejan el compromiso con la estabilidad presupuestaria, con la sostenibilidad financiera y con el límite de gasto del ayuntamiento».
Entre los ingresos presupuestados destaca la mayor previsión de los que llegan vía IBI urbana y rústica derivados de la regularización catastral realizada este 2016 que supone que determinados contribuyentes tributen a partir de ahora por edificaciones y volúmenes no declarados o declarados incorrectamente.
Hay también incrementos en las tasas de la residencia de mayores y en las de la escuela de música y del servicio de deportes pero el alcalde señaló que quedan «lejos» de cubrir su coste real.
En el capítulo de inversiones se prevé que ascienda a un total de 757.860 euros, con la particularidad de que para el ejercicio de 2017 se ha duplicado la capacidad inversora del ayuntamiento que ha pasado de unos 75.000 euros en 2016 a unos 149.000 para el próximo año. Entre las actuaciones previstas figuran la reforma del Centro Deportivo y del Colegio Público Joaquín Costa, el acondicionamiento final de la travesía de Graus y su señalización, la mejora de la eficiencia energética en el municipio, la puesta en práctica de la segunda fase del Plan de Caminos o la reforma y adecuación de distintos Bienes de Interés Cultural del municipio como el campanario de la basílica de la Virgen de la Peña o el teatro-cine Salamero.
La aprobación de este presupuesto fue el asunto más importante de entre los abordados en la que fue la última sesión plenaria ordinaria de 2016 en la que también se trataron otro asuntos, la mayoría de trámite, entre los que destacó la renovación de una póliza de tesorería de 440.000 euros al 0,33 por ciento. La presentación y aprobación de dos mociones que se convirtieron en institucionales sobre la pobreza energética y la necesidad de apoyar a los autónomos y el posterior turno de ruegos y preguntas pusieron el punto y final a este pleno municipal.























