El Centro Excursionista Ribagorza, CER, fue una de las entidades participantes en la cuarta edición del Encuentro de Clubes de Montaña de la provincia de Huesca que se celebró el pasado sábado en Aínsa organizada por el Club Atlético Sobrarbe de esta localidad y por el vecino Nabaín de Boltaña. Además de los anfitriones y de los grausinos, los clubes Litera Montaña de Binéfar, Montañeros de Aragón de Barbastro y Pireneista Mayencos de Jaca, además de la Federación Aragonesa de Montañismo representada por su presidente Luis Masgrau, gerente Carmen Maldonado, y el responsable del programa de Alto Nivel David Latorre, enviaron sus delegaciones a esta cita que reunió a una veintena de excursionistas y en la que se decidió que el Litera Montaña tomará el relevo organizativo del encuentro dentro de un año el primer sábado de junio.
En la cita sobrarbense, los participantes habían quedado a las nueve de la mañana en la parada del bus de Aínsa y después de los saludos y bienvenida dada por el presidente del CAS, Alberto Bosque, y del reparto por parte de la FAM de un detalle conmemorativo de la jornada, iniciaron una “andada” hacia la sierra de Cotón, primero por el camino PR de Aínsa a Santa María de Buil para, poco después de dejar la ermita de los Palacios a la izquierda, encarar el itinerario abierto por la asociación de caminos tradicionales del Sobrarbe hacia la sierra de Cotón.
Después de ascender unos quince minutos por un bonito pinar llegaron a la sierra, en donde pudieron disfrutar de las preciosas vistas hacia el embalse de Mediano, llanos y aldeas de Banastón, Gerbe, Griebal y Aínsa a lo lejos, castillo de Muro de Roda o la Peña Montañesa. Las nubes que marcaron la jornada impidieron la visión de las montañas del Pirineo y Cotiella que son el telón de fondo habitual de esta panorámica.
Tras reponer fuerzas y una vez realizadas las fotos de familia oportunas, los excursionistas continuaron camino para llegar enseguida a los restos de la torre de Tou con el comentario unánime de la pena que supone el que van a durar muy poco y que algo habría que hacer para, por lo menos, consolidarlos en la situación actual y que no acabe por caerse la torre, que es lo que sucederá si no se hace más de lo que se ha venido haciendo hasta la fecha.
Descendieron luego unos metros por el sendero que lleva a Morillo de Tou, para desviarse a la derecha un rato después y coger el itinerario que les debía llevar de nuevo a Aínsa (se trataba de una vuelta circular), donde les pillaron un par de intensas tormentas que acabaron calándoles y terminar la excursión bien remojados.
Al finalizar la caminata, se había previsto una visita guiada por el casco antiguo de Aínsa que, dada la general mojadura, hubo que posponer para mejor ocasión. La comida, que se iba a hacer al aire libre en la zona recreativa de Villaboya en Boltaña, también tuvo que ser modificada celebrándose finalmente en Escalona para terminar la jornada con una visita al Encuentro Barranquista del fin de semana en el Palacio de Congresos de Boltaña.























