Probablemente Cuba sea uno de los pocos países que sigue utilizando como principal sistema de impresión de carteles, la serigrafía. Por lo que la gráfica cubana mantiene un diálogo importante con la tradición tanto a nivel formal como técnico, apreciable en el uso de colores planos y saturados y en una importante presencia de la ilustración y la tipografía hecha a mano.
La exposición reúne más de 30 carteles seleccionados de entre su producción reciente. Todos ellos están vinculados a temas culturales (teatro, cine, artes plásticas y visuales, música, danza, etc.) y dialogan a través de las metáforas visuales con los diferentes eventos que promueven.
Giselle Monzón nació en Cuba, en 1979. En su extensa trayectoria como diseñadora ha colaborado con varias instituciones culturales cubanas como el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales de La Habana, el Instituto Cubano de la Música y muy especialmente con el ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos), realizando carteles y otros soportes de comunicación para exposiciones, presentaciones de películas, documentales, libros y festivales. Recientemente fundó el estudio «Nocturnal» junto a cuatro de sus amigos diseñadores. Algunos reconocimientos incluyen el premio Coral en la categoría cartel de cine en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y el primer premio en la categoría cartel cultural en la Bienal del Cartel de Bolivia 2015. Ha participado en un gran número de exposiciones colectivas como ¡Cuba a la vista!, Puros Cubanos o Seattle, Havana, Teheran.





















