La casa situada en la costera de San Antonio nº 2, antiguo 22, de la localidad de La Almolda fue arrasada ayer por maquinaria pesada. El edificio se encontraba en perfecto estado estructural, no había ruina que le amenazase, y ocupaba un lugar estratégico en la confluencia de dos calles. “En resumen, el vandalismo institucional sigue desbocado: la Dirección General de Cultura y Patrimonio espondía el 22 de mayo a Apudepa que negaba la catalogación a un edificio de alto valor urbanístico u de arquitectura tradicional, si bien dejaba abierta al contemplar la vía del Recurso de Alzada, recurso que esta asociación pensaba ejercer esta misma semana pues el plazo no concluía hasta el próximo 22 de junio”, señalan desde Apudepa.
No obstante, el ayuntamiento de La Almolda llevó a cabo ayer el derribo de esta casa de piedra de alabastro, incluyendo el traslado de un antiguo escudo de alabastro tipológicamente datable a mediados del siglo XVII y ubicado sobre la puerta principal de edificio, Bien de Interés Cultural.
Apudepa en sendos escritos dirigidos a ambas instituciones, del 24 y 10 de mayo, respectivamente y tras la visita de técnicos de dicha asociación, trató por todos los medios de hacer ver a ambas administraciones el valor de antigüedad, autenticidad e integridad del edificio, “igualmente esta asociación recordó a ambas administraciones que en el año 2009 este edificio tenía una protección Estructural en el Plan General de Ordenación Urbana de La Almolda y que figuraba en la ficha catalográfica con un estado de conservación bueno”, manifiestan y que en cuanto a las obras se decía, en primer lugar que se consideran obras preferentes las de conservación, restauración, consolidación y rehabilitación y en segundo lugar que se consideran obras no preferentes las de reestructuración.
“En consecuencia, esta asociación se pregunta ¿para qué sirven las fichas del Catalogo de Bienes protegidos de los Planes Generales de Ordenación Urbana? Ante este estado lamentable de hechos, Apudepa va a buscar los cauces legales para dirimir las responsabilidades oportunas que en su caso le de derecho la ley”, concluyen.





















