El próximo domingo 25 de junio un grupo de veintiséis turistas franceses partirán de la Estación de Canfranc rumbo a Santa María y la Peña para realizar caminando el trayecto de La Peña a Riglos por un precioso sendero que recorre el último paisaje del Pirineo.
Esta iniciativa privada supone el indicio del aprovechamiento de las posibilidades turísticas del canfranero y el prepirineo y surge de la experiencia con el Tren Geológico del Prepirineo, que impulsa la Comarca de la Hoya de Huesca, adaptándola al trayecto en tren con interpretación del paisaje y geología de Canfranc a La Peña.
La salida desde Canfranc permite captar más fácilmente al turismo francés, que para vivir esta experiencia tendrá que pernoctar en la zona. Renfe, de forma excepcional, realizará paradas en las estaciones de La Peña a la ida y Riglos a la vuelta, con lo que se permite una mejor adaptación del servicio a los horarios de la actividad.
Esta experiencia permite conocer al detalle cómo se han formado los Pirineos. Las vistas «a fuego lento» desde este tren posibilitan ir viendo las distintas formaciones geológicas: los mares tropicales de hace 400 millones de años del entorno de Canfranc, la fosa marina de 2000 metros de profundidad en Castiello de Jaca, la cuenca sinclinal de Jaca con los misteriosos relieves de Oroel y San Juan de la Peña.
En el sendero que se recorre a pie se adentra en la última fase de esa historia geológica, la que levantó definitivamente toda la cordillera y formó los Mallos de Riglos. Los relieves de esa zona están plagados de leyendas que nos hablan de otra forma de entender el paisaje, como la guarida de la bruja Cirila en la Foz de Escalete. Una vez llegados a Riglos se vuelve a tomar el tren para volver a Canfranc y de allí los participantes volverán a Francia.
El grupo que participa en esta primera experiencia viene desde la zona de Pau y forman parte de la Asociación GéolVal, presidida por Annie Lacazedieu.




















