Veintidós integrantes del Centro Excursionista Ribagorza participaron el pasado domingo en la última –por el momento- excursión realizada por este activo club montañero. La propuesta fue un atractivo recorrido por el vecino Sobrarbe entre Pineta y Lafortunada que retomaba un camino ya cubierto en parte por el CER en octubre de 2010.
No obstante, esta última excursión fue más completa y menos inclemente que la anterior, desarrollada en buena medida bajo un aguacero que obligó entonces a recortarla.
En esta ocasión, el sol acompañó a los marchistas ribagorzanos que iniciaron su recorrido en Pineta y, tras cruzar por encima de la presa, tomaron el camino que transcurre junto al canal de agua que alimenta la central de Lafortunada.
«El primer tramo discurre por una zona boscosa y muy umbría, en la que encontramos abundantes setas, y el segundo ya es más abierto y, paisajísticamente hablando, más espectacular ya que ofrece impactantes vistas del valle contiguo», comenta el presidente del CER, Carlos Bravo.
En total, los ribagorzanos recorrieron algo más de 20 kilómetros por un sendero engañosamente llano ya que al final sumaron un desnivel de subidas acumuladas de 540 metros y otros 320 de descensos. Buena parte de este desnivel se concentró en el ascenso hasta el emblemático dolmen de Tella, tal vez el más famoso de los monumentos megalíticos de nuestro Pirineo, a la localidad vecina de la que toma el nombre y a un par de «espectaculares» miradores como el conocido como el de la Mascarina, donde realizaron la preceptiva parada para el almuerzo
Al final, sumaron casi seis hora de excursión, de las que unas cuatro fueron de caminata defectiva para disfrutar de uno de los caminos más recomendables del corazón del Sobrarbe.





















